En enero, la actividad registró un marcado retroceso interanual y mensual, impactada por la reducción del stock bovino. Las exportaciones se mantuvieron estables y se esperan subas en las carnicerías.
Según el informe mensual de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA) destaca que el 2026 comenzó de una manera extraña, “porque hubo una caída de la faena en el mes de enero y un aumento de precios realmente importante”. Asimismo, señalaron que la menor cantidad de animales enviados a frigorífico impactó directamente en la oferta de carne y que no se debe a una crisis, sino a una estrategia de los productores.
De esta manera, en enero, se faenaron 1014 cabezas, siendo un 11,8% menos a nivel interanual y un 16,1% menos en comparación con diciembre de 2025, mientras que la producción de carne descendió 10% interanual.
En la composición de la faena de enero, la participación de machos representó una retracción de 13,6% interanual. Por un lado, se faenó 12% menos de novillitos y, por el otro lado, 24,5% menos de novillos. De esta manera, la participación llego al 53,6%. Por su parte, la participación de las hembras también mostró un retroceso, pero menos significativo, del 9,8%, impulsado principalmente por la caída de las vaquillonas.
Por otra parte, en enero se produjeron 239 mil toneladas res con hueso (tn r/c/h) de carne vacuna, es decir un 13,9% menos que en diciembre y un 10% menos que en enero de 2025. La menor cantidad de animales faenados más que compensó la suba del peso promedio en gancho de los animales, que llegó a 236 kilos en el primer mes del año siendo un 2,1% mensual más.
Desde CICCRA indicaron que el trasfondo es productivo y climático. La fuerte sequía entre 2021/22 y 2023/24, seguida por inundaciones en 2024 y 2025, provocó venta anticipada de hacienda, reducción de existencias y deterioro del índice de preñez. El resultado fue una menor zafra de terneros y una tendencia decreciente de la faena durante los últimos dos años, con veinte caídas interanuales consecutivas.
Pese al desplome de la producción, las exportaciones de carne vacuna se mantuvieron estables en enero en 57 mil toneladas de res con hueso, apenas 1% por encima del mismo mes de 2025.
Por otra parte, desde CICCRA marcan que, si se mantiene la retención y la oferta sigue contenida, los valores al consumidor podrían continuar ajustándose. “Debemos esperar que de acá a marzo haya un aumento en el precio de la carne. Calculo que va a aumentar alrededor del 10 al 15%”.
Por último, el consumo aparente de carne vacuna habría retrocedido 13% entre enero de 2025 y enero de 2026, siendo equivalente a 182,1 mil tn r/c/h. En tanto, el promedio móvil de los últimos doce meses del consumo per cápita se ubicó en 47,9 kilos/año, es decir 0,5% por debajo del promedio a enero de 2025.