En una entrevista con Cadena de Valor TV durante el Seminario de ACSOJA, el presidente de CIARA-CEC detalló el impacto de la campaña récord, la pelea mano a mano con Brasil por el primer lugar en la exportación mundial de harina de soja y la reducción de retenciones.
En el marco del último Seminario de la Asociación de la Cadena de la Soja Argentina (ACSOJA), Gustavo Idígoras, presidente de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y del Centro Exportador de Cereales (CEC), dialogó con Cadena de Valor TV. El directivo analizó la actualidad del sector agroindustrial, destacando el volumen proyectado para esta campaña, el avance de la licitación de la hidrovía y la necesidad de una nueva ley de biocombustibles, entre otros.
Una campaña con volumen extraordinario y sin urgencias financieras
Idígoras calificó el año como «positivo» gracias a los excelentes rendimientos agrícolas. «Es un año con un volumen extraordinario. Algunos hablan de 160 millones de toneladas en total cuando estábamos preparados para 100 millones», puntualizó. En el caso específico de la soja, estimó una cosecha de 50 millones de toneladas, en sintonía con las proyecciones de la Bolsa de Comercio.
Respecto al ritmo de comercialización, detalló:
- Ya se encuentra comprada entre el 30% y el 35% de la campaña de soja.
- Alrededor del 20% restante se ha comercializado bajo la modalidad «con precio a fijar».
- Queda todavía la mitad de la campaña para vender.
«Es un buen año porque el productor agrícola tampoco siente la urgencia de estar vendiendo para protegerse frente a cambios de política monetaria, tipo de cambio o inflación; está más cómodo en ese sentido. Además, el precio del gasoil empieza a acompañar para que el productor invierta», analizó el titular de CIARA-CEC.
El «mano a mano» con Brasil y el debate por los biocombustibles
Uno de los mayores desafíos para la industria nacional este año es la fuerte competencia con Brasil por el liderazgo en la exportación de harina de soja, el principal producto de exportación de Argentina.
«Estamos palmo a palmo. ¿Por qué crece Brasil? Porque tiene una ley de biocombustibles real, en serio, que favorece al productor y a la libre competencia. Argentina tiene una ley soviética que prohíbe invertir, exportar, vender barato y mejorar la calidad», disparó Idígoras.
En este sentido, el directivo se mostró expectante ante los proyectos que se discuten en el Senado, entre ellos uno firmado por la senadora Patricia Bullrich. Aunque consideró que la propuesta oficial de mantener un 10% de corte es «poco ambiciosa» frente al 15% que reclaman entidades como CIARA y la provincia de Santa Fe, aseguró que «firmaría por el 12,5% si logramos ponernos de acuerdo».
El impacto de elevar el corte de biodiésel:
- Mayor transformación interna: Argentina exporta el 65% del consumo mundial de aceite de soja porque carece de mercado interno para procesarlo. Actualmente se transforman 700.000 toneladas de aceite en biodiésel; con un corte del 10% se pasaría a 1,5 millones, y con un 12,5% se rozarían las 2 millones de toneladas.
- Mejores precios: Esta mayor transformación elevaría el valor del aceite de exportación y, por consiguiente, el precio que se le traslada al productor de soja, imitando las políticas de Estados Unidos y Brasil.
Hidrovía: barcos de 40 pies y el fin del «muerto» estatal
Al ser consultado sobre las críticas de sectores que tildan la nueva licitación de la hidrovía con la empresa belga adjudicataria como «un clavo oxidado para los próximos 25 años», Idígoras fue categórico al defender el proceso y recordar el estado en que se encontraba la vía navegable.
«El anterior gobierno nos dejó una bomba en la hidrovía porque la estatizó, subcontrató con un contrato más alto y se olvidó de pagar 100 millones de dólares, un muerto que nos quedó a nosotros», recordó.
Por el contrario, destacó que la segunda etapa de licitación con la actual gestión nacional fue «mucho más virtuosa», contando con 18 reuniones de trabajo entre la Bolsa de Comercio de Rosario, la Cámara del Acero, CIARA y los sindicatos para confeccionar el pliego:
- Salto de calidad: Se pasará de un calado de 34 a 40 pies. Esto permitirá el ingreso de buques más grandes, reduciendo a la mitad la cantidad de barcos necesarios y mejorando entre un 10% y un 15% el precio para el productor.
- Sin costo para el Estado: La obra se realiza a «riesgo empresarial» de la firma belga y sin ningún tipo de subsidio estatal.
Los reclamos al Gobierno por la vía navegable
La cámara empresaria le solicita dos medidas urgentes al Poder Ejecutivo:
- Constitución del Consejo de Control: Una resolución de próxima aparición que integrarán la Bolsa de Comercio de Rosario, la Sociedad Rural, CIARA, las provincias y sindicatos, bajo la vicepresidencia de Santa Fe, para auditar las tareas de dragado y balizado durante los 25 años de concesión.
- Exención del IVA al dragado y balizado: Al tratarse de un servicio de comercio exterior, Idígoras argumentó que no se deben transferir impuestos locales a terceros países. Buscan convencer al ministro de Economía, Luis Caputo, de emitir un decreto al respecto.
Retenciones: el camino hacia el «Arancel Cero» en 2029
En cuanto a los derechos de exportación, Idígoras reconoció que, si bien desearían un cronograma más intenso, es el «posible para la Argentina actual».
Detalló que el esquema de retenciones para la soja comenzó en esta gestión en el 33%, actualmente se ubica en el 24% y la meta final es llegar al 15%.
No obstante, el dato clave a mediano plazo está vinculado al comercio internacional: «A partir del 1° de mayo de 2029, gracias al Acuerdo Unión Europea-Mercosur, vamos a estar en cero de por vida en maíz, sorgo, girasol y trigo», anticipó, aclarando que la soja es el único grano excluido de este beneficio de arancel cero. «Por ahí no tomamos conciencia, pero para las campañas agrícolas esto es pasado mañana», graficó.