Advierten sobre el consumo de carne de cerdo importada

El consultor Juan Uccelli puso el foco en la fecha de vencimiento de los productos y sobre el uso de una hormona de crecimiento usada en Brasil y prohibida en Argentina.

La decisión del Gobierno nacional de facilitar (con reducción de impuestos incluida) la importación de productos de la canasta básica -entre ellos la carne porcina- generó un fuerte rechazo en el sector, como ya se mencionó días atrás en Cadena de Valor. Es que los precios desde enero a esta parte tuvieron una fuerte baja (35%), que se conjuga con un incremento generalizado de insumos que ponen en situación de quebranto a los productores.

La facilidad para importar se traducirá rápidamente, por cercanía geográfica y volumen de producción, en ingresos de carne porcina desde Brasil. Frente a esa situación Uccelli advirtió por la red social X: «Ojo cuando compres bondiola, fijate la fecha de elaboración!!! Te gusta la carne vieja?», en relación a ingreso de carne frizada, que luego en supermercados se descongela para comercializarla como fresca.

Para que no quede dudas sobre qué es lo que está pasando, también publicó lo siguiente: «La media res porcina está regalada al mismo precio que el pollo eviscerado. Está sobrando carne en el mercado y los super quieren importar más!!!! Que bajen los precios ellos que son los que encarecen».

Hormona

Pero además hay otro tema más complejo aún, que tiene que ver con la hormona denominada ractopamina, prohibida en más de 150 países, entre ellos la Unión Europea. El consultor destacó que ese promotor de crecimiento se usa en Brasil, pero no está habilitado en Argentina.

De igual manera la Cámara de Productores Porcinos de Buenos Aires señaló esta situación. Concretamente el presidente de la entidad, José Dodds, sostuvo ante la agencia Noticias Argentinas indicó que ractopamina «es un fármaco que mejora 15% la producción», señalando que implica riesgos para los consumidores argentinos, al igual que la falta de seguimiento adecuado de las importaciones en cuanto a la cadena de frío.

Lo cierto es que de no mediar una vuelta atrás por parte del Ministerio de Economía, en pocos días más se empezará a ver en góndola la carne brasilera. Y sus efectos seguramente se harán sentir rápidamente en los productores argentinos.