Federación Agraria apuesta a la tecnología y al recambio generacional para fortalecer al productor

Andrea Sarnari, presidente de la entidad, destacó la convocatoria de la jornada Pulso Tierra realizada en Córdoba y afirmó que las organizaciones rurales deben adaptarse a los nuevos tiempos sin perder su identidad. Tecnología, capacitación y diálogo intergeneracional fueron los ejes centrales del encuentro.

La jornada Pulso Tierra, organizada por Federación Agraria Argentina en el Predio Ferial Córdoba, reunió a productores, estudiantes, docentes y profesionales vinculados al sector agropecuario en un espacio pensado para debatir los desafíos que enfrenta el campo en un contexto de profundas transformaciones tecnológicas, económicas y sociales.

La presidenta de la entidad, Andrea Sarnari, celebró la respuesta de los asistentes y aseguró que el encuentro logró plasmar una idea que venía gestándose desde hacía tiempo dentro de la organización. En ese aspecto, afirmó en Cadena de Valor TV que en la jornada se convirtió en un «espacio donde podemos pensar juntos los cambios que vienen, debatir sobre tecnología y preguntarnos cómo aprovechar esas herramientas para mejorar la productividad de nuestros sistemas productivos».

Tecnología al alcance de todos

Durante la mañana, Pulso Tierra propuso una serie de charlas técnicas orientadas a analizar el impacto de la innovación en la producción agropecuaria. Según explicó Sarnari, uno de los objetivos fue poner sobre la mesa las preguntas que hoy atraviesan a los productores. «Queríamos discutir si la tecnología está realmente al alcance de todos, qué herramientas pueden incorporar los productores de pequeña y mediana escala y cómo utilizarlas para mejorar la productividad», indicó.

La dirigente destacó además la importancia de generar espacios donde la tecnología deje de ser una incógnita y pase a convertirse en una herramienta concreta para el trabajo cotidiano. Por eso, durante la tarde, los asistentes pudieron participar de instancias prácticas de interacción con distintas innovaciones aplicadas al agro, con la finalidad que «puedan explorar esas tecnologías, manipularlas y también perderles el miedo. Los cambios llegan muy rápido y no esperan a nadie» sostuvo la titular de FAA.

Andrea Sarnari, presidente de FAA, festejó la gran convocatoria de la jornada Pulso Tierra.

Un espacio para dialogar entre generaciones

Otro de los ejes centrales del encuentro fue el intercambio generacional dentro del sector agropecuario. Sarnari remarcó que los desafíos actuales requieren fortalecer el diálogo entre productores, hijos, profesionales y futuros técnicos que deberán desenvolverse en un escenario cada vez más dinámico. Bajo esa consigna, afirmó que es importante pensar «cómo dialogamos con nuestros hijos, con nuestros padres y con los profesionales que van a asesorar al sector en una época de cambios permanentes».

La convocatoria incluyó la participación de escuelas agrotécnicas, estudiantes universitarios y jóvenes vinculados a carreras afines al agro, un aspecto que la presidenta de Federación Agraria consideró especialmente valioso para construir una visión de largo plazo.

Adaptar las organizaciones a los nuevos tiempos

Más allá de la innovación tecnológica, Sarnari planteó que los procesos de transformación también alcanzan a las entidades gremiales representativas del sector. En ese sentido, consideró que la clave está en combinar la identidad histórica de Federación Agraria con una mirada orientada hacia el futuro, ya que «no se trata de renegar de nuestros valores ni de nuestra historia. Tenemos una identidad muy fuerte como federados, pero debemos aprovechar esa trayectoria para pensar lo que viene y no quedar afuera de los cambios».

El desafío de sostener la vida en el campo

La titular de Federación Agraria recordó que las organizaciones rurales continúan teniendo un rol central en la construcción de políticas públicas que mejoren las condiciones para producir. Sin embargo, consideró que hoy ese compromiso debe complementarse con nuevas herramientas que permitan a los productores ganar eficiencia sin resignar su forma de vida. «Nos gusta vivir en el campo, gestionamos explotaciones familiares, sostenemos escuelas, pueblos y comunidades. Lo que buscamos es que el productor encuentre alternativas para que esa vida siga siendo económicamente viable», concluyó.