La BCCBA señaló que la campaña estival en la provincia muestra resultados dispares debido a las últimas lluvias, lo que condiciona a la producción total que alcanzaría los 31,2 millones de toneladas.
La Bolsa de Cereales de Córdoba (BCCBA) realizó la primera estimación de producción de cultivos estivales en el marco de una campaña fuertemente influenciada por el clima, principalmente con una marcada disparidad en la acumulacion de lluvias entre el norte y el sur provincial. Frente a esto, la campaña estival en Córdoba muestra una producción total que alcanzaría los 31,2 millones de toneladas, unos 3 millones menos que la campaña pasada.
De esta manera, el maíz tendrá una producción de 17,8 millones de toneladas, un 1% más que en la campaña anterior (2024/2025) y un 26% más que el promedio histórico. En el caso de la soja, la producción caerá hasta 11,8 millones de toneladas, lo que representa una disminución del 18% en relación a la campaña pasada y del 3% respecto al promedio histórico.
En el caso del girasol, la producción crecerá hasta 583.700 toneladas, lo que representa un aumento del 5% en relación a la campaña pasada y del 388% respecto al promedio histórico. Mientras que el maní caería un 38% y alcanzará las 549.600 toneladas, un 21% menos que el promedio histórico. Por último, el sorgo producirá 347.300 hectáreas, 39% menos que en la campaña pasada.
En términos de rendimiento, todos los cultivos se ubicaron por debajo de los valores alcanzados en la campaña 2024/25 a nivel provincial. No obstante, el comportamiento interanual presentó diferencias regionales, particularmente en maíz, donde ya se mencionan perdidas concretas de potencial de rendimiento.
Para el cereal, en los departamentos del sur, donde se concentra la mayor proporción del área sembrada, se registraron variaciones interanuales de rinde negativas para todas las fechas de siembra. En contraste, en la mayoría de los departamentos del norte las variaciones serían positivas tanto en maíces tempranos como tardíos.
“Esta divergencia responde, en gran medida, a que la restricción hídrica fue más marcada en el sur provincial, donde el déficit de precipitaciones coincidió con etapas fenológicas críticas. En consecuencia, dado el peso relativo del sur en la composición productiva provincial, la caída registrada en esa región explica la disminución del rendimiento promedio provincial”, explicaron desde la entidad.
En soja, en cambio, la variación interanual fue mayormente negativa tanto en el sur como en el norte. La única excepción corresponde a la soja temprana en el norte provincial, que presentó una variación positiva respecto de la campaña pasada. No obstante, “esta fecha de siembra representa una proporción reducida de la superficie, por lo que su incidencia no alcanzó a revertir la tendencia general”, comentaron desde la BCCBA.
En el caso de maní y sorgo, siendo ambos los cultivos con mayor caída interanual de rindes, también se posicionaron por debajo del promedio histórico. Mientras que para el girasol, si bien los valores estimados son inferiores a los del ciclo previo, se mantuvieron en niveles relativamente favorables en comparación con la serie histórica.
En cuanto al relevamiento sanitario se observó una marcada incidencia de plagas asociadas a condiciones de estrés hídrico y altas temperaturas. En soja, predomina la arañuela roja, con distintos grados de incidencia según zona y ambiente, seguida por trips, ambos típicamente favorecidos por escenarios de sequía, donde se acelera su ciclo biológico. También se reportan orugas defoliadoras, principalmente medidora y bolillera, aunque con menor presión relativa respecto a arañuela.
En maíz, la presencia de chicharrita (Dalbulus maidis) es baja, pero se recomienda, no descuidar el seguimiento ya que, la presencia del vector del complejo del achaparramiento del maíz está en aumento al norte de la provincia en los últimos muestreos. Por otro lado, el cogollero se encuentra en niveles medios, incluso rompiendo resistencias, requiriendo monitoreo por su capacidad de generar daño al refugiarse dentro del cogollo.