Mercados granarios: la guerra en Medio Oriente y el clima mejoran las expectativas de precios

Gonzalo Agusto economista jefe de la Bolsa de Cereales de Córdoba, advirtió que el conflicto en torno al Estrecho de Ormuz y las perspectivas de un año Niño están modificando el escenario para soja, maíz y trigo. Aunque la oferta global sigue siendo abundante, aparecen factores que podrían sostener o mejorar las cotizaciones de cara a la próxima campaña.

Los mercados agrícolas comenzaron a mostrar señales más favorables para los productores luego de varios meses marcados por la presión de una oferta abundante a nivel mundial. Así lo analizó Gonzalo Agusto, economista jefe de la Bolsa de Cereales de Córdoba, quien destacó que la combinación de factores geopolíticos y climáticos está generando un escenario más optimista para los precios de los granos.

Según explicó, el principal elemento de corto plazo es la escalada del conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel, particularmente por las implicancias que tendría sobre el Estrecho de Ormuz, uno de los corredores estratégicos más importantes para el comercio mundial. En ese sentido, el economista señaló que «el cierre o las restricciones en esa zona generan problemas en la cadena de suministro de fertilizantes y petróleo, elevando los costos logísticos y energéticos. Pero al mismo tiempo, eso también se traslada a mayores precios de los granos».

La soja encuentra nuevos factores de sostén

Agusto indicó que, desde el punto de vista productivo, el mercado sigue observando una oferta global importante. Brasil está cerrando una cosecha récord de soja, mientras que Estados Unidos proyecta incrementar el área sembrada y Argentina mantiene niveles productivos significativos. Sin embargo, el conflicto en Medio Oriente está aportando un componente alcista a través del mercado de aceites vegetales. «El escenario bélico está impulsando el precio del aceite de soja, que es uno de los principales subproductos del complejo sojero. Eso termina repercutiendo sobre toda la cadena y genera mejoras en las cotizaciones internacionales», explicó.

En los mercados de referencia, especialmente Chicago, estos movimientos ya comenzaron a reflejarse en los precios. A nivel local, el impacto es más moderado debido al avance de la cosecha, aunque los contratos futuros muestran una tendencia de recuperación.

Maíz: oferta más ajustada y riesgos climáticos en Brasil

En el caso del maíz, el economista destacó que los fundamentos también se muestran más firmes que meses atrás. Si bien Argentina se encamina hacia una cosecha récord, la atención del mercado está puesta en Brasil, donde el desarrollo del maíz safrinha enfrentará semanas decisivas desde el punto de vista climático. Según Agusto, «Brasil tiene por delante situaciones complejas vinculadas a las lluvias. Si se producen recortes en la producción, eso podría generar una oferta más ajustada y sostener los precios».

A este factor se suma una menor intención de siembra en Estados Unidos, lo que contribuye a equilibrar las hojas de oferta y demanda mundiales. «Hoy estamos frente a un escenario diferente. Los balances globales ya no muestran la holgura que observábamos hace algunos meses y eso ayuda a sostener las cotizaciones», sostuvo el funcionario de la entidad.

Gonzalo Agusto, economista jefe de la Bolsa de Cereales de Córdoba

El trigo mira al clima y a las decisiones de siembra

Mientras avanza la cosecha de los cultivos estivales, los productores ya comienzan a definir estrategias para la campaña fina. Las primeras estimaciones muestran leves ajustes en algunas regiones, aunque Agusto considera que las condiciones climáticas podrían compensar cualquier reducción de superficie. En Córdoba, particularmente en la zona norte de la provincia, las proyecciones indican pequeñas bajas respecto de campañas anteriores, pero manteniendo niveles de siembra elevados.

Por el contrario, la situación es diferente en algunas zonas del sur bonaerense, donde el aumento de costos lleva a algunos productores a evaluar una sustitución parcial de trigo por cebada. No obstante, el factor climático aparece como un incentivo clave para la implantación. El directivo de la BCCBA sostuvo, sobre ese tema, que «las reservas de agua en los suelos son buenas y además existe una perspectiva de año Niño, incluso con características intensas, que podría generar lluvias por encima de lo normal en gran parte de las regiones productivas».

Para el economista esta combinación de mejores condiciones hídricas y precios que muestran cierta recuperación configura un escenario alentador para encarar la campaña 2026/27. Aunque persisten factores de incertidumbre vinculados al contexto internacional, el mercado comienza a incorporar elementos que permiten observar el futuro con mayor optimismo que el que predominó durante gran parte del último año.