El repunte de carne vacuna en el mercado interno creció un 11,8% en el primer semestre, producto fundamentalmente de una fuerte caída de las exportaciones.
Según el informe mensual de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA), en el primer semestre de 2025, se faenaron un total de 6,6 millones de cabezas, esto es un 0,5% superior a la registrada en el mismo período de 2024. Por otro lado, el consumo interno dió un salto significativo debido a la caída en las exportaciones y el aumento en la faena.
En la composición de la faena de junio, el 52% fueron machos y el 48% fueron hembras. La faena de machos en junio creció un 13,3% con relación a junio de 2024, mientras que la faena de hembras mostró una suba del 5,1% interanual. Casi todo el aumento en la faena de hembras fue explicado por las vaquillonas, con un incremento del 8,8%. A nivel semestral, la faena de machos fue un 2,3% mayor, y la de hembras resultó un 1,5% inferior en comparación interanual.
Por otra parte, en el primer semestre del año la producción de carne vacuna fue equivalente a 1,518 millones de toneladas res con hueso, superando en 1,8% el total producido en el mismo período de 2024. En términos absolutos se produjeron 26.300 toneladas res con hueso más. Pero también se elevó el peso promedio de faena: en junio, por ejemplo, se ubicó en 231 kilos en gancho, superando por un 2,3% a los 226 kilos de un año atrás.
Además, las exportaciones cayeron 21,1% en esta primera mitad de 2025, fundamentalmente por la menor demanda de China, el principal cliente, que no pudo ser compensada por la mayor cantidad de envíos a destinos relevantes como Israel, Estados Unidos, Alemania y Países Bajos, entre otros tantos.
De esta manera, el consumo de carne vacuna por habitante registró un aumento del 5,2% en los últimos doce meses, a un equivalente de 50,1 kilos/año. En tanto, la recuperación fue del 11,8% en el primer semestre de 2025 si en este caso se considera el consumo aparente, esto es al tener en cuenta una mayor producción y, en paralelo, menor exportación.