Por soja y maíz ingresarían US$ 6500 millones menos que lo proyectado

Aunque el volumen proyecto de la campaña sigue siendo elevado, la caída de precios pega duro al valor de cosecha, impactando en la rentabilidad de los productores.

Más allá de las condiciones climáticas adversas a las que se vieron expuestos los cultivos en las principales zonas productivas del país, las perspectivas de una buena campaña continúan en pie, y se vería una recuperación de la producción respecto a la campaña previa.

Según la Bolsa de Comercio de Rosario, la producción de maíz aumentaría 21 millones de toneladas (Mt) respecto el ciclo previo, lo cual se reflejaría en un volumen total de 57 Mt durante esta campaña. Mientras que, para la soja, el incremento intercampaña alcanzaría los 29,5 Mt, dando como resultado una producción estimada de 49,5 Mt.

El problema está en la baja de precios que exhiben los cultivos. En un informe, la Bolsa de Cereales de Córdoba indicó que los precios FOB disminuyeron aproximadamente un 20% respecto a la campaña previa. La tonelada de maíz cotiza en torno a los US$ 180 cuando su precio a julio del 2023 rondaba los US$ 228 por tonelada (Tn). Por su parte, la soja cotiza a un valor de referencia de US$ 413 Tn, en contraposición a los US$ 526 Tn en mayo del 2023.

Con los precios en baja y una producción de maíz y soja, por encima de lo observado el ciclo previo, se procede a calcular el valor bruto de la producción (VBP) para cada cultivo. Este valor se obtiene multiplicando la producción por el precio de exportación, y representa los ingresos teóricos totales para todos los actores de la cadena, incluido los derechos de exportación.

Para el maíz, con una producción estimada récord, su VBP alcanzaría los US$ 10.200 millones, incrementándose en US$ 2.000 millones respecto el ciclo previo y posicionándose por encima del promedio de las últimas dieciséis campañas. Sin embargo, este valor es menor al obtenido durante las campañas 2020/21 y 2021/22, reflejando el impacto de la caída en los precios del cereal.

Mientras que, para la soja, la disminución de los precios tendría un impacto mayor. Con un VBP que rondaría los US$ 20.500, si bien se incrementaría al obtenido la campaña previa, se ubicaría levemente por debajo del valor promedio de US$ 20.650 millones.

La dinámica que presenta el mercado y la multiplicidad de factores que inciden tanto en la producción, precios y la rentabilidad de los productores, amerita un análisis más detallado, por lo que se procede a acortar el lapso temporal del análisis.

Analizando los precios de exportación a cosecha que se esperaban durante la época de siembra de los cultivos y comparándolos con los actuales, puede advertirse que el maíz ha sufrido una disminución en su precio de aproximadamente US$ 40 por Tn, mientras que para la soja dicha disminución asciende a US$ 53 por Tn.