Cinco quesos producidos en Santa Fé recibieron medallas en el Mundial de Quesos de Brasil, oro en su Reggianito, plata en su Pategrás y bronce por sus Sardo, Provoleta y Azul.
La empresa láctea santafesina Santa Rosa debutó en el 4° Mundial de Quesos de Brasil, la competencia internacional organizada por la Guilde Internationale des Fromagers, en la ciudad de San Pablo. Tras su participación, la entidad recibió distinciones por cinco de sus productos.
En el campeonato participaron 40 productores argentinos y premiaron a 19 quesos nacionales. Entre ellos, la empresa santafesina Santa Rosa compitió en cinco categorías y ganó
- Medalla de Oro por Reggianito.
- Medalla de Plata por Pategrás.
- Medalla de Bronce por Sardo, Provoleta y Azul.
Para Sofía Ruano, Gerente de Marketing de Santa Rosa, “es una instancia muy linda que celebramos con entusiasmo, ya que estos espacios nos permiten llevar lo mejor de la industria argentina al mundo. Hoy estamos produciendo quesos de una calidad excepcional; el hecho de competir internacionalmente y volver con premios es un verdadero orgullo para nuestro país y para nuestra industria quesera”.
El 4° Mundial do Queijo do Brasil, la competencia internacional organizada por la Guilde Internationale des Fromagers, se llevó a cabo en San Pablo. Desde 2019 se consolidó como el evento imprescindible para el sector quesero y lácteo de la región, convocando a curadores productores de leche, distribuidores, fabricantes de equipos, proveedores y chefs. Durante su desarrollo, expertos internacionales evaluaron 2.600 productos provenientes de más de 30 países, juzgando su sabor, textura, aroma y presentación.
Elaboración y maridaje de Santa Rosa
El Reggianito está producido con leche de vaca, con una maduración mínima de 6 meses, lo que le confiere un sabor afrutado y ligeramente picante. Una buena propuesta para complementar pastas y realzar los sabores de preparaciones calientes, ya que gratina muy bien. Se sugiere combinarlo con miel y/o frutos secos para equilibrar su característica salada y picante.
El Pategrás es otro queso producto de la elaboración a partir de leche de vaca. Su maduración mínima es de 2 meses, un proceso que le permite desarrollar un perfil equilibrado y ligeramente salado y picante. Se ha consolidado como el componente clásico de las picadas argentinas, siendo el aliado de los fiambres y aceitunas. También puede acompañarse con dulce de membrillo o de batata, creando una armonía de sabores que define el auténtico postre Vigilante.
El Sardo es de larga maduración (mínimo 5 meses) y también está producido con leche de vaca. Con el paso del tiempo se transforma en un queso más firme, afrutado, intenso y picante. Un producto único para preparar platos donde se desee un sabor más pronunciado y definido. Ideal para rallar, asar, hacer sándwiches o como aperitivo. En el caso de los más maduros, maridarlos con miel es una buena opción. Con los de mediana maduración resulta muy agradable asociarlos con higos negros o dátiles, dada su alta cremosidad y sabores lácteos.
De textura blanda y fibrosa, la Provoleta Santa Rosa se destaca por ser muy fundente y filante (de textura elástica) ante el calor, sin perder su forma. Puede prepararse tanto a las brasas como al horno o a la plancha. Para elevar la experiencia se sugiere consumir acompañada de tomates secos confitados, ajíes agridulces o berenjenas en escabeche. Está elaborada a partir de la leche de vaca y requiere de una maduración mínima de 3 meses.
El Azul es un queso de corta maduración (mínimo 45 días) elaborado con leche de vaca, lo que le confiere una textura quebradiza y cremosa. Este producto de gran intensidad aromática es ideal para acompañar con frutos secos, dátiles o chocolate amargo. El dulzor de estos maridajes permite potenciar sus matices y resaltar su carácter joven y untuoso.