Rentabilidad porcina en 2025: un año de fuerte deterioro en la segunda mitad

La actividad porcina cerró 2025 con márgenes netos por debajo del promedio histórico. Aunque el primer semestre mostró resultados relativamente favorables, la combinación de precios del capón en mínimos de la última década y un repunte de los costos en la segunda mitad del año golpeó con fuerza la rentabilidad de las granjas. La eficiencia productiva y la localización volvieron a marcar diferencias clave.

La rentabilidad de las granjas porcinas mostró un desempeño dispar a lo largo de 2025. Medidos en pesos constantes de diciembre de 2025, los márgenes netos de una granja de eficiencia media promediaron $289 por kilo producido, lo que representa una caída del 16% respecto del promedio anual 2016–2024, según un trabajo recientemente difundido por el Instituto de Estudios Económicos sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL) de la Fundación Mediterránea

Detrás de este resultado agregado se esconde una dinámica muy diferente entre semestres. Hasta junio, los márgenes se ubicaron por encima del promedio de la última década, pero a partir de julio comenzaron a deteriorarse de manera sostenida. De hecho, los últimos tres meses de 2025 registraron los peores márgenes históricos para ese período, tanto en pesos como en dólares constantes.

Precios del capón: uno de los peores años de la década

El principal factor detrás del deterioro fue el bajo nivel de ingresos. El precio del capón, que ya venía de un 2024 flojo, volvió a mostrar un desempeño negativo en 2025. En términos reales, el promedio anual fue de $2.170 por kilo, uno de los valores más bajos de la última década, comparable con los registros de 2017 y 2018.

La situación se agravó hacia el cierre del año: en noviembre y diciembre el precio cayó a $2.102 y $2.049 por kilo, marcando nuevos mínimos históricos para esos meses. Medido en dólares constantes, el capón cerró diciembre en torno a USD 1,42 por kilo, casi un 25% por debajo del promedio histórico para ese mes.

Según el informe, este comportamiento estuvo fuertemente asociado a la abundante oferta interna de carne porcina, que alcanzó en 2025 el mayor volumen desde que existen registros, impulsada tanto por una mayor producción local como por un fuerte incremento de las importaciones.

Costos: bajos en perspectiva, pero en alza en el segundo semestre

En materia de costos, el panorama fue mixto. A lo largo de 2025, los costos totales de una granja de eficiencia media promediaron $1.925 por kilo producido, un nivel 7% inferior al de 2024 y 11% menor al promedio 2016–2024, lo que en perspectiva sigue siendo relativamente bajo.

Sin embargo, a partir del segundo semestre los costos comenzaron a subir. Entre junio y diciembre aumentaron 13% en términos reales, impulsados principalmente por el encarecimiento de los granos y, con ello, del costo de alimentación, que representa cerca del 60% del costo total de una granja porcina.

Este repunte, combinado con la caída persistente del precio del capón, terminó de erosionar los márgenes hacia fin de año.

Márgenes en mínimos históricos hacia fin de 2025

El impacto conjunto de menores ingresos y mayores costos se reflejó con claridad en los resultados económicos. En octubre, noviembre y diciembre de 2025, los márgenes netos de las granjas de eficiencia media perforaron todos los mínimos previos para esos meses.

En diciembre, por ejemplo, el margen cayó a $57 por kilo, quedando $70 por debajo del peor diciembre registrado hasta entonces. En términos relativos, la rentabilidad del último trimestre apenas representó entre 2,8% y 6% de los costos, los peores valores de la última década para ese período.

La eficiencia productiva marca la diferencia

El informe del IERAL también muestra que el nivel de eficiencia sigue siendo un factor determinante. En el cuarto trimestre de 2025, mientras una granja de eficiencia alta logró un margen promedio de $305 por kilo, una de eficiencia media apenas alcanzó $94, y una de eficiencia baja registró pérdidas del orden de -$256 por kilo.

Aunque todas las categorías enfrentaron un contexto adverso, las brechas entre modelos productivos se ampliaron notablemente en un escenario de precios deprimidos.

Localización: ventaja competitiva lejos de los puertos

Otro factor clave fue la ubicación geográfica. En un mercado con abundancia de granos, las granjas más alejadas de los puertos de Rosario acceden a materias primas más baratas por el descuento implícito del flete.

Así, en el cuarto trimestre de 2025, una granja de eficiencia media ubicada a 450 km de Rosario promedió un margen positivo de $94 por kilo, mientras que una situada a 150 km obtuvo $51, y una emplazada en la zona de Rosario apenas $9 por kilo, con varios casos ya en terreno negativo hacia diciembre.

Un año que dejó señales de alerta

En síntesis, 2025 dejó un balance negativo para la rentabilidad porcina, con un primer semestre relativamente favorable y un segundo semestre que encendió señales de alerta. El desempeño del precio del capón, la evolución del costo de alimentación y las diferencias estructurales entre granjas —por eficiencia y localización— explican un año que terminó siendo claramente más complejo de lo que sugerían los promedios anuales.