El consumo de carne vacuna en Argentina toca un mínimo histórico

Tras la sequía de 2023, el stock ganadero a finales del año pasado se ubicaba en su nivel más bajo en 10 años. Además, cayó la producción de carne en los primeros meses del año.

La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) realizó un informe donde destaca que el consumo de carne vacuna en Argentina ha alcanzado un mínimo histórico en 2024, con una proyección anual de 44,8 kg por habitante. De esta manera, el consumo interno “se encuentra en valores mínimos desde al menos 1990: el 69% de la producción de carne entre enero y mayo de este año se destinó al mercado interno, frente al 75% del año pasado y lejos del 85% promedio de lo que va del siglo”, detalla el informe.

La contracara de este menor consumo es un incremento en las exportaciones en lo que va del año. Según la Sec. Bioeconomía, el volumen despachado entre enero y mayo de toneladas de res c/hueso alcanzó 385 mil toneladas, un 10% más que en 2023 y el volumen más alto de la serie (comienza en 1990).

Sin embargo, medido en valor, la exportación solo crece 1%, ya que los precios promedio de exportación cayeron 8% respecto a los primeros cinco meses del año pasado.

Por su parte, la producción de carne bovina se ubicó en 1,26 millones de toneladas en los primeros 5 meses del año, presentando una caída de 8% respecto a igual período de 2023. Mientras que el total de animales faenados en los primeros cinco meses del año alcanzó 5,5 millones de cabezas representando una caída del 8%.

No obstante, la BCR aclaró que estos números se encuentran por encima de valores de años previos, en los que los que la sequía no impactó en gran magnitud en el número de animales enviados a faena.

Debido al aumento de la producción durante 2023 produjo una caída en las existencias bovinas en el país. De acuerdo con los datos de stock bovino al 31 de diciembre de la Secretaría de Bioeconomía, las existencias a finales del año pasado se ubicaban en 52,8 millones de cabezas, lo que implica que el año cerró con una caída de 2,7% o 1,5 millones de animales respecto del 2022.

Esta es la mayor caída anual desde el 2009, año en que las restricciones a la exportación de carne bovina precipitaron una liquidación de stock por parte de los productores. Asimismo, como resultado de esta caída, el stock ganadero a finales del año pasado se ubicaba en su nivel más bajo en 10 años.