Eliminar retenciones impulsaría la producción, las exportaciones y la recaudación en el mediano plazo

Un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario analiza en profundidad qué efectos tendría la eliminación de los derechos de exportación (DEX) sobre el agro argentino. A partir de simulaciones con el modelo AGMEMOD-BCR, el trabajo proyecta un escenario de mayor producción, más exportaciones y un impacto fiscal positivo hacia el mediano plazo.

El estudio —elaborado por Tomás Rodríguez Zurro, Franco Ramseyer, Emilce Terré y Julio Calzada— modeliza la evolución del sector hasta la campaña 2035/36 bajo dos hipótesis: un escenario base, que mantiene el actual esquema de retenciones, y otro donde las alícuotas se reducen gradualmente durante dos años hasta eliminarse por completo en 2028.

Más área y más producción

Bajo el escenario base, el crecimiento del agro sería moderado: el área sembrada pasaría de 39,9 a 41,1 millones de hectáreas entre 2026 y 2036, mientras que la producción total se incrementaría de 134,6 a 165,9 millones de toneladas.

En cambio, la eliminación de los DEX generaría un salto productivo significativo. Para 2036, la superficie sembrada alcanzaría las 43,4 millones de hectáreas (+2,2 millones respecto al baseline), lo que representa un aumento del 5,4%. En paralelo, la producción total escalaría a 182,6 millones de toneladas, es decir, 16,7 millones más (+10,1%). El mayor aporte al crecimiento provendría del complejo soja, seguido por el maíz.

Más exportaciones y mayor ingreso de divisas

El impacto también se reflejaría en el frente externo. En el escenario sin retenciones, el complejo agroindustrial exportaría 14,1 millones de toneladas adicionales hacia 2036 en comparación con el escenario base.

En términos de valor, esto implicaría un incremento anual de US$ 6.400 millones: las exportaciones pasarían de US$ 44.100 millones con retenciones constantes a US$ 50.500 millones sin DEX. La mayor generación de divisas estaría liderada por el complejo soja, con un aporte adicional superior a los US$ 5.200 millones.

Impacto fiscal: de pérdida inicial a saldo positivo

Uno de los puntos centrales del informe es el efecto sobre la recaudación. Si bien la eliminación de retenciones implica una caída inicial de ingresos para el Estado nacional, el modelo muestra que este efecto se revierte en pocos años.

La compensación se da por dos canales. Por un lado, de forma directa: la mejora en la rentabilidad del productor amplía la base imponible de tributos como Ganancias y el impuesto a los Débitos y Créditos. Por otro, de manera indirecta: el aumento de la producción y la inversión genera un efecto multiplicador sobre la economía, expandiendo la recaudación de otros impuestos.

Según las proyecciones, el Estado nacional alcanza un resultado fiscal neto positivo a partir de la campaña 2029/30. Hacia 2036, la recaudación nacional sería US$ 296 millones superior en el escenario sin retenciones respecto al esquema actual.

Provincias: ganancia desde el inicio

A diferencia de la Nación, las provincias se verían beneficiadas desde el comienzo. Dado que los derechos de exportación no son coparticipables, su eliminación no implica pérdidas directas. En cambio, el mayor nivel de actividad incrementa la recaudación de Ingresos Brutos y Sellos, tanto de manera directa como por efecto del crecimiento económico.

Para 2036, los fiscos provinciales registrarían ingresos adicionales por US$ 989 millones en comparación con el escenario base.

Recaudación consolidada: quiebre en 2028

Al analizar el resultado fiscal consolidado (Nación + Provincias), el punto de equilibrio se alcanza rápidamente. El único año con pérdida neta sería 2027, cuando la reducción inicial de alícuotas generaría un costo de US$ 153 millones.

A partir de 2028, con la eliminación total de los DEX, la mayor recaudación por impuestos directos e indirectos supera la caída de este tributo. Para 2036, el saldo positivo consolidado alcanzaría los US$ 1.286 millones anuales.

Una reforma con efectos estructurales

El trabajo concluye que la eliminación de los derechos de exportación constituye una reforma con impactos positivos y sostenidos en producción, exportaciones y recaudación. El costo fiscal inicial sería acotado y transitorio, mientras que los beneficios se consolidan en el tiempo y se distribuyen entre los distintos niveles del Estado.

En ese marco, el informe aporta evidencia cuantitativa para un debate clave de política económica: cómo equilibrar la presión fiscal con incentivos que potencien la competitividad, la generación de divisas y el crecimiento del principal sector exportador del país.