La actividad frigorífica mostro una producción de 3,14 millones de toneladas de carne, con una baja en las ventas a China y un consumo interno que cerró en 48,4 kilos por habitante.
Según el informe mensual de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA) el cierre del año confirmó que la ganadería argentina atraviesa una transición compleja, con escasez de hacienda, recomposición de precios y un delicado balance entre producción, consumo interno y exportaciones. En este contexto, la industria frigorífica faenó un total de 13,585 millones de cabezas de hacienda vacuna, un 2,5% menos que el año anterior.
En total se faenaron 7,146 millones de machos y 6,439 millones de hembras en los últimos doce meses. Mientras la faena de machos descendió 1,9% con relación a 2024, la de hembras hizo lo propio en 3,2% anual. En consecuencia, en 2025 la participación de las hembras en la faena total disminuyó 0,3 puntos porcentuales con relación a 2024, hasta ubicarse en 47,4%.
La desagregación de la faena de machos mostró una suba del 3% anual de la faena de novillos y una baja de 2,6% anual de la faena de novillitos. En tanto, la faena de toros cayó 4,9% anual. Del lado de las hembras, en 2025 se mantuvo la faena de vaquillonas con 0,2% anual y la de vacas retrocedió 8,3% anual.
En tanto, en enero-diciembre de 2025 la producción de carne vacuna fue equivalente a 3,143 millones de tn r/c/h, resultando 1,1% menor a la generada en 2024. Mientras la faena de hacienda vacuna cayó 2,5% anual, el peso promedio en gancho del animal creció 1,4% anual, hasta ubicarse en 231 kilos.
Sin embargo, este escenario estuvo acompañado por una reducción de las exportaciones, como consecuencia de la menor demanda de China. En ese contexto, las ventas externas de carne vacuna totalizaron 846,4 mil tn r/c/h, cayendo un 9,5% respecto del récord histórico alcanzado en 2024.
De esta forma, hubo una leve recuperación para el consumo aparente de carne vacuna del 2,4% interanual, alcanzando 2,297 millones de toneladas r/c/h. En términos per cápita, el consumo se ubicó en 48,4 kilos por habitante al año, lo que representó una suba del 1,2% interanual.