El presidente de AFAMAC, Gustavo Piccioni, advirtió sobre la caída en la actividad del sector y señaló que el acceso al crédito será clave para encauzar la recuperación en los próximos meses.
En el marco de una jornada desarrollada en Villa María, que incluyó visitas a empresas asociadas y un encuentro institucional con participación del secretario de Agricultura y Recursos Naturales del Ministerio de Bioagroindustria de Córdoba, Marcos Blanda, desde el sector de maquinaria agrícola volvieron a encender señales de alerta sobre el presente de la actividad.
“El sector no es la excepción”, afirmó Gustago Piccioni, presidente de la Asociación de Fabricantes de Maquinaria Agrícola y Agrocomponentes de Córdoba (AFAMAC) al describir un escenario que combina desaceleración productiva, restricciones financieras y mayor presión competitiva por importaciones.
Según explicó, la caída en la actividad comenzó a evidenciarse a partir de julio del año pasado, en un contexto marcado principalmente por la falta de financiamiento, tanto en volumen como en costo. “Esto impactó no solo en la maquinaria agrícola, sino también en toda la cadena de valor, especialmente en los agrocomponentes”, señaló.
Caída de actividad y uso de capacidad instalada
De acuerdo al último relevamiento realizado por la entidad hacia fines de 2025, el nivel de utilización de la capacidad instalada refleja con claridad el enfriamiento del sector.
En el caso de los fabricantes de maquinaria agrícola, la actividad se ubicó en torno al 68-70%, mientras que en el segmento de agrocomponentes —clave en la provisión a terminales— no alcanzó el 60%.
“Estamos llegando a este inicio de año con una merma de actividad muy importante en toda la cadena de valor. Y en los sectores que compiten con importados, la situación es aún más sensible: hay menos demanda y más oferta”, explicó.
Empleo sostenido, pero con alerta
A pesar del contexto adverso, Piccioni destacó que las empresas han logrado sostener el empleo, en gran parte por la decisión de preservar el capital humano.
“No hemos tenido pérdida de empleo. Las empresas han hecho un esfuerzo importante en retenerlo, reconociendo el valor del capital social”, indicó.
Sin embargo, advirtió que la continuidad de este escenario podría tensionar esa situación si no aparecen señales de reactivación en el corto plazo.
El financiamiento, condición necesaria para la reactivación
El principal factor que podría revertir la tendencia es, según el dirigente, la reaparición de líneas de financiamiento accesibles.
“La expectativa es clara: si no arranca el financiamiento en volumen y con tasas razonables para el productor y el contratista, la actividad no se va a reactivar”, sostuvo.
En ese sentido, puso el foco en lo que pueda ocurrir en las próximas semanas, en coincidencia con las principales ferias del sector, donde tradicionalmente se dinamiza la comercialización.
“Si en los próximos 15 días no vemos un repunte apalancado en el crédito, la situación se va a generalizar en todo el sector”, advirtió.
Importaciones y el desafío de sostener la competitividad
Otro de los factores que preocupa es el avance de productos importados, especialmente en segmentos de agrocomponentes, donde la competencia externa se vuelve más directa.
En paralelo, Piccioni también se refirió al ingreso de maquinaria usada, aunque relativizó su impacto en el corto plazo.
“Es un riesgo latente, pero no inmediato. Es un proceso que se va a dar en el mediano y largo plazo y dependerá de la oferta y del nivel de tecnología y servicio”, explicó.
En ese sentido, destacó uno de los principales diferenciales del sector local: “La maquinaria agrícola argentina se caracteriza por su calidad y su nivel de innovación tecnológica”.