Maíz 2025/26: la región núcleo proyecta un salto productivo del 20%

La primera estimación ubica la cosecha en 14,8 millones de toneladas, impulsada por una mayor superficie y una recuperación de rindes. La falta de lluvias en el tramo final del período crítico recortó el potencial récord, pero aun así se perfila como la tercera mayor producción de los últimos 15 años.

La Bolsa de Comercio de Rosario indicó que campaña maicera 2025/26 en la región núcleo arranca con expectativas claramente superiores a las del ciclo anterior. Según la primera estimación, la producción alcanzaría las 14,8 millones de toneladas, lo que representa un incremento del 20% respecto de la campaña pasada y un volumen adicional de 3,3 Mt frente a las 11,5 millones obtenidas en 2024/25.

El aumento productivo se explica, en primer lugar, por una expansión del 10% en la superficie sembrada y, en segundo término, por una recuperación del rinde promedio, que se estima en 98 qq/ha, muy por encima de los 82 qq/ha registrados el año pasado. No obstante, el guarismo queda por debajo de las 15,5 Mt proyectadas al inicio de la siembra, debido a que desde el 24 de diciembre las lluvias prácticamente se interrumpieron y el maíz temprano comenzó a sentir el impacto en pleno llenado de granos.

La diferencia clave con la campaña anterior radica en el momento y la intensidad del estrés hídrico. En 2024/25, el bloqueo pluvial fue más prolongado y afectó severamente al norte bonaerense durante el período crítico y el llenado. En cambio, en el presente ciclo la interrupción de las lluvias se dio hacia el final del período crítico, cuando muchas espigas ya presentaban un buen cuajado. Además, se partió de mejores reservas hídricas en el suelo y de un cultivo que recibió precipitaciones recurrentes durante gran parte de su desarrollo.

En esta primera proyección también se incluye un 10% de maíz tardío y de segunda, sembrado en tiempo y forma, que todavía conserva todo su potencial productivo. De esta manera, la campaña 2025/26 se encamina a ser la tercera mayor cosecha de la región núcleo en los últimos 15 años, aunque con un sabor agridulce: de no haberse cortado las lluvias entre fines de diciembre y comienzos de enero, los rindes récord parecían al alcance de la mano.

El déficit hídrico se reflejó con fuerza en los registros pluviométricos. Durante los primeros 14 días de enero, la región núcleo recibió en promedio apenas 13 mm, un 48% menos que la media histórica de 60 mm. En varias localidades del sudeste de Córdoba no se registraron precipitaciones, mientras que las mayores marcas se concentraron en puntos aislados. Como resultado, las reservas de agua a un metro de profundidad se ubican mayormente entre escasas y sequía, con algunos focos regulares favorecidos por lluvias puntuales.

A diferencia de lo ocurrido el año pasado, cuando la falta de lluvias afectó a casi toda la región pampeana, en este ciclo la retracción de precipitaciones se encuentra claramente delimitada al corazón de la zona núcleo, especialmente el sudeste cordobés y el sudoeste santafesino, con un núcleo adicional de escasez en el centro-este bonaerense.

En cuanto al estado del cultivo, el 65% del maíz temprano se mantiene en condiciones muy buenas a excelentes. Sin embargo, en las zonas más castigadas por el déficit hídrico ya se observan fallas en el llenado de granos y recortes de rinde. Las lluvias recientes resultaron escasas y no lograron revertir la situación, por lo que el foco del mercado y de los productores está puesto en la evolución del clima durante los próximos días, clave para frenar nuevas pérdidas de potencial.