La performance del maíz, permite considerar a la producción estival total de esta campaña como la más alta de las últimas cinco, en torno a los 36 millones de toneladas.
La campaña gruesa en Córdoba transita su tramo final con rindes de soja y maíz, superiores a los obtenidos en el ciclo previo, logrando sobreponerse al estrés hídrico y térmico registrado en enero, según indicó la Bolsa de Cereales de Córdoba (BCCBA). No obstante, reportaron una marcada variabilidad entre localidades, condicionada principalmente por la distribución de las precipitaciones.
Asimismo la producción esperada, de soja (+15%), maíz (+45%) y girasol (+332%) superarían el promedio histórico provincial, destacándose estos dos últimos cultivos debido al incremento de la superficie sembrada en la campaña actual. Pero comparando con la cosecha de 2025, salvo en maíz, los otros dos granos acusan mermas de volumen.
De esta manera, la producción de maíz de este año en la provincia aumentó un 16% en comparación al ciclo anterior. Los demás granos, acusan desde ligeros descensos -soja, un 2%- hasta significativas bajas, como es el caso del maní y el sorgo, del orden del 31% en ambos casos. El girasol merma un 7%.
Sin embargo, desde la entidad siguen considerando que la producción estival total para esta campaña se posicionaría como la más alta de las últimas cinco con 36 millones de toneladas, gracias a los 20 Mtn de maiz, los 20 Mtn de soja, los 517 mil tn de girasol, los 613 mil tn de maní y por último los 396 mil tn de sorgo.
En relación al estado general, todos los cultivos se encuentran en madurez, ya que no se observaron cambios significativos en relación con el mes anterior, finalizando la campaña con menos del 15% de la superficie en condición regular o mala.
Con respecto al estado sanitario de la soja se vio afectado principalmente por la presencia de chinches durante la última etapa del cultivo y por enfermedades de fin de ciclo, aunque en general sin generar daños de gravedad.
En cuanto al maíz, la enfermedad más mencionada fue la mancha blanca, con niveles de incidencia de moderados a altos según la zona. En algunos casos puntuales, se reportó un aceleramiento de la última etapa del ciclo asociado a esta afección. Respecto a plagas, hacia el final del cultivo se registró la presencia generalizada de chicharrita (Dabulus maidis), principalmente en el suroeste de la provincia, con un rápido avance hacia esa zona.