Un informe de la Bolsa de Cereales de Córdoba reveló una caída interanual del 15% en las partidas con poder germinativo apto (≥80%), ya que las lluvias de abril provocaron un envejecimiento prematuro y deterioro fúngico en los granos destinados a la siembra.
Las condiciones climáticas adversas registradas durante el cierre de la cosecha gruesa 2025/26 dejaron consecuencias directas sobre la calidad de la semilla de soja disponible para la campaña 2026/27. De acuerdo con un relevamiento elaborado por el Laboratorio de Análisis de Semillas de la Bolsa de Cereales de Córdoba (BCCBA), la proporción de lotes que cumplen con el estándar legal de germinación sufrió una caída interanual del 15%.
Durante abril de 2026, las precipitaciones superaron ampliamente los promedios históricos, registrando más de 100 mm adicionales en las regiones este, noreste, centro y sur provincial. El exceso hídrico y la falta de piso generaron severas demoras en las labores de trilla, provocando que las semillas maduras permanecieran expuestas a una humedad prolongada dentro de la vaina antes de ser recolectadas. Este fenómeno derivó en ataques fúngicos y un envejecimiento prematuro que se acelera durante el almacenamiento en silos o bolsas.
Por otra parte, en la cosecha 2025/26 (semilla para el ciclo 2026/27), el 72% de las muestras analizadas superó o igualó el umbral del 80% de Poder Germinativo (PG), frente al 87% alcanzado en la campaña 2024/25. Apenas un 8% clasificó como excelente (PG 96-100%) y un 61% como muy buena (PG 85-95%), sumado a un 3% calificado como buena (PG 80%).
Ademas, un 28% de las partidas quedó por debajo del estándar oficial, repartido entre un 13% de condición regular (PG 72-79%) y un 15% directamente clasificado como mala (PG 0-71%). En la campaña previa, los lotes de calidad mala representaban apenas el 4%.
Frente a un escenario donde la viabilidad y el vigor pueden deteriorarse con el correr de los meses en postcosecha, los especialistas de la BCCBA aconsejaron tomar recaudos técnicos antes de definir la siembra:
- Análisis previo obligatorio: Evaluar en laboratorio el Poder Germinativo natural y con fungicida, complementado con pruebas de vigor para conocer la fuerza real de emergencia del lote.
- Monitoreo continuo: Controlar de forma periódica las partidas almacenadas para detectar mermas de calidad antes de su uso.
- Tratamiento profesional de semillas: Evaluar la aplicación de curasemillas y fungicidas de alta eficiencia y amplio espectro para proteger la semilla y la plántula frente a patógenos presentes en el suelo.