PEL 2040: Las claves para transformar la cadena láctea argentina

A través de diez prioridades, el Plan Estratégico Lechero busca pasar de la discusión de corto plazo a una integración real entre tambos e industria para competir en el mercado global.

La cadena láctea argentina enfrenta la necesidad de consolidar una estrategia que le permita convertirse en una potencia global estable. En el marco del debate sobre el futuro del sector, el Plan Estratégico Lechero Argentino (PEL 2040), desarrollado por el Ing. y Magíster Hernán R. Allasia, propone un cambio de paradigma: entender a la lechería no solo como una actividad productiva, sino como una política de desarrollo nacional y un motor de arraigo territorial.

Según el análisis del especialista, el sector debatió durante más de cuarenta años sobre problemas recurrentes como los costos, el financiamiento, la carga impositiva y la volatilidad económica. Si bien estos factores siguen vigentes, el informe advierte que el obstáculo principal fue la falta de continuidad, la cultura del corto plazo y la carencia de instituciones capaces de sostener estrategias conjuntas en el tiempo.

De esta manera, el analisis estratégico del PEL 2040 identifica que las principales limitantes históricas responden a una marcada cultura de corto plazo y a la falta de continuidad que afectó a iniciativas previas, como el PEL 2020. El documento enfatiza que el problema central no es técnico, sino de institucionalidad y sostenimiento de las políticas en el tiempo.

Para revertir esta fragmentación, el plan propone una «Simbiosis Competitiva» basada en la integración definitiva entre la producción primaria y los eslabones industriales. Esta sinergia contempla el desarrollo de contratos transparentes, planificación coordinada, intercambio de información en tiempo real e innovación conjunta para competir en los mercados internacionales como cadenas integradas.

El núcleo de la propuesta técnica se asienta sobre cuatro ejes de transformación estructural inmediata, detallados en el diseño estratégico del plan:

  • Nuevo sistema de pago: Liquidación basada de forma estricta en la entrega de sólidos útiles, parámetros de calidad higiénica y sanidad.
  • Sanidad obligatoria: Implementación de una política nacional de erradicación de enfermedades para cumplir con las exigencias globales.
  • Digitalización integral: Incorporación de herramientas de automatización, trazabilidad completa y gestión basada en datos e Inteligencia Artificial (IA).
  • Profesionalización dirigencial: Capacitación de los cuadros de conducción bajo una visión sistémica del negocio.

Por otra parte, el PEL 2040 postula que la competitividad de una potencia láctea moderna ya no se mide únicamente por el volumen de litros producidos, sino por el valor agregado, la innovación, la trazabilidad y la sostenibilidad. El informe identifica las fortalezas de los países líderes para tomarlas como referencia:

  • Nueva Zelanda y Australia: Destacan por su integración, visión exportadora y eficiencia.
  • Estados Unidos y Canadá: Lideran en innovación, incorporación de datos, Inteligencia Artificial y revolución digital.
  • Europa (Francia e Italia): Focalizados en la calidad diferenciada, el agregado de valor y la construcción de identidad y confianza.
  • Latinoamérica (Uruguay, Brasil y Chile): Se posicionan a partir de esquemas claros de gobernanza, previsibilidad, escala y crecimiento industrial. 

De esta manera, las diez prioridades estratégicas que guiarán el desarrollo del sector hacia el año 2040 abarcan la gobernanza sectorial, la integración tambero-industria, la competitividad sistémica, la calidad de sólidos, el estatus sanitario, la digitalización, el valor agregado en las exportaciones, el recambio generacional de jóvenes, el fortalecimiento con el sistema científico-universitario y la sostenibilidad ambiental demandada por los nuevos perfiles de consumidores internacionales.