Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos propusieron a Nación aplicar la vacuna durante el período seco de las vacas lecheras para reducir el impacto productivo sin afectar los estándares sanitarios.
La Región Centro presentó ante la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación una propuesta para implementar un esquema diferencial de vacunación contra la fiebre aftosa en vacas lecheras. La iniciativa, elaborada de manera conjunta por equipos técnicos de Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos, busca reducir el impacto que actualmente tiene la inmunización sobre la producción de leche.
“El objetivo es que la vacuna cumpla su función sin que el tambo pierda litros de leche. Si la aplicamos durante el período seco, el animal no está produciendo y evitamos la merma que hoy afecta a los productores. Es una medida práctica, pensada para preservar la sanidad y, al mismo tiempo, mejorar la rentabilidad de la actividad lechera”, señalaron los equipos técnicos que participaron en la elaboración de la propuesta.
El planteo surge de una necesidad detectada en las mesas técnicas del sector: la vacunación durante la lactancia provoca una respuesta inmunológica que incrementa la demanda energética del animal y puede generar una disminución transitoria de la producción de leche. Por otro lado, el desarrollo de anticuerpos protectores requiere hasta 15 días posteriores a la aplicación de la vacuna, período en el que también se resiente la eficiencia productiva.
De esta manera, llevar la vacunación al período de secado, es decir, al momento en el que la vaca ya no se encuentra en ordeñe, permitiría reducir ese impacto económico y mejorar los indicadores de eficiencia de los tambos, manteniendo siempre los estándares sanitarios y los objetivos establecidos por los programas nacionales de control y erradicación de la fiebre aftosa.
En este marco, la propuesta de las provincias de la Región Centro es que el esquema tendría carácter optativo, de modo que los productores podrían adherir voluntariamente.