Entidades que representan a productores, frigoríficos e industria celebraron la ampliación del cupo para carne vacuna argentina, que alcanzará las 100 mil toneladas con arancel preferencial a partir de 2026.
Las principales entidades que representan a los distintos eslabones de la cadena de la carne argentina expresaron su satisfacción por el acuerdo comercial alcanzado entre Argentina y los Estados Unidos, que permitirá ampliar de manera significativa el acceso de la carne bovina nacional a ese mercado estratégico.
El Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (Consorcio ABC) destacó el trabajo realizado por el Gobierno nacional y los equipos negociadores de los ministerios de Economía y de Relaciones Exteriores, al señalar que tras dos años de gestiones se logró una mejora sustancial en las condiciones de acceso. En ese sentido, informó que a la cuota histórica de 20 mil toneladas libres de aranceles se sumarán 80 mil toneladas adicionales durante 2026, lo que eleva el total a 100 mil toneladas con arancel preferencial.
Según datos de la Dirección General de Aduanas citados por la entidad, durante 2025 se exportaron a Estados Unidos cerca de 45 mil toneladas de carne bovina enfriada y congelada, por un valor aproximado de 345 millones de dólares, superando holgadamente el volumen originalmente sujeto a preferencias arancelarias. Desde el Consorcio ABC señalaron que la ampliación del contingente resulta especialmente relevante en un contexto complejo para la industria, marcado por la reducción de la oferta ganadera.
La entidad exportadora estimó que, gracias a este acuerdo, las plantas frigoríficas podrán incrementar su nivel de actividad con el objetivo de cumplir el nuevo cupo otorgado, lo que permitiría generar ingresos de divisas superiores a los 700 millones de dólares durante 2026. Asimismo, reafirmó su compromiso de continuar trabajando junto a las autoridades nacionales en la agenda de apertura sanitaria y mejora del acceso comercial a los mercados internacionales.
En la misma línea, la Mesa de Carnes, que nuclea a todos los eslabones de la cadena ganadera, expresó su “más profunda satisfacción” por el acuerdo alcanzado y subrayó la relevancia de que las carnes argentinas sean reconocidas en un mercado “exigente y competitivo” como el estadounidense. Desde la entidad remarcaron que el acuerdo representa un reconocimiento al trabajo y la calidad de toda la cadena, incluyendo productores, profesionales, frigoríficos, trabajadores, transportistas y al servicio sanitario nacional, que garantiza la inocuidad y calidad del producto.
La Mesa de Carnes también valoró el rol del Gobierno nacional en la concreción del entendimiento y asumió el compromiso de seguir trabajando por el crecimiento de la ganadería argentina, tanto en cantidad como en calidad, como aporte al desarrollo del país.
Por su parte, el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) celebró el incremento de la cuota de exportación al considerar que genera una mejor competencia entre mercados e incentiva el crecimiento del sector. Su presidente, Georges Breitschmitt, señaló que el anuncio fue recibido “con mucha alegría” y destacó que el nuevo escenario plantea el desafío de una mayor integración de la cadena y de trabajar para aumentar la productividad frente a la creciente demanda mundial de proteínas.
Desde el IPCVA recordaron que Estados Unidos es un mercado estratégico para la carne argentina, en el que se viene trabajando desde hace más de una década, primero para lograr su reapertura en 2018 y luego mediante campañas de promoción. De acuerdo con el informe de exportaciones del Instituto correspondiente a diciembre de 2025, ese país fue el tercer principal destino de la carne argentina, detrás de China e Israel.
Finalmente, la Unión de la Industria Cárnica Argentina (UNICA) expresó su beneplácito por la concreción del Acuerdo de Comercio e Inversión Recíproco entre ambos países y consideró que representa un impulso adicional para consolidar el crecimiento de la ganadería y de la industria de faena. Desde la entidad destacaron que la mayor demanda del mercado estadounidense constituye una oportunidad para optimizar procesos productivos, fortalecer las condiciones sanitarias y generar empleo de calidad, en un marco de competitividad y sustentabilidad.