Aunque los análisis no detectan infectividad por Spiroplasma, la Red Nacional de Monitoreo advierte que la coexistencia de cultivos tempranos y tardíos eleva el riesgo y exige controles oportunos
El ingreso a febrero encuentra a la chicharrita del maíz (Dalbulus maidis) en plena expansión en gran parte del país, impulsada por las altas temperaturas y la extensión de los maíces tardíos. Así lo indica el 35º informe de la Red Nacional de Monitoreo, elaborado con datos de capturas relevados entre el 17 y el 31 de enero de 2026.
El relevamiento muestra un aumento generalizado de las poblaciones del vector, consistente con la época del año, con una excepción clara: la región Centro Sur, donde continúa predominando la ausencia de detecciones.
Spiroplasma: resultados alentadores, pero con cautela
Uno de los datos más positivos del informe es que los análisis de infectividad realizados en el NEA y el Centro Norte dieron resultados negativos para Spiroplasma (CSS). Esto ocurre en un contexto en el que muchos cultivos ya transitaron al menos la mitad del período de susceptibilidad.
Sin embargo, los especialistas advierten que el riesgo sanitario no está descartado, especialmente en zonas endémicas, donde gran parte de los maíces aún se encuentra en estadios vegetativos. En el Centro Norte, además, conviven maíces tempranos y tardíos, lo que incrementa la probabilidad de colonización temprana y el impacto de enfermedades.
En este marco, desde la Red subrayan la necesidad de intensificar el monitoreo, tanto mediante trampas como con observaciones directas en el cultivo, y de remitir muestras de insectos a la red entomológica.
“La detección oportuna en estas fases iniciales resulta determinante para reducir el riesgo sanitario y preservar la eficacia de las estrategias de manejo implementadas”, recalcan los expertos.
NOA: aumento sostenido en la región endémica
En el NOA, región históricamente endémica, la presencia de Dalbulus maidis continuó en ascenso, en coincidencia con los primeros estadios fenológicos de los maíces tardíos. Si bien el vector estuvo ausente en el 25% de las trampas, el 67% registró capturas de entre 1 y 20 adultos.
Las mayores abundancias se observaron en puntos neurálgicos como Alto Verde (Tucumán) y Los Altos (Catamarca), zonas con predominio de maíz primaveral. En esta región, el 86% de las trampas se encuentra ubicado sobre cultivos de maíz.
NEA: foco en Santa Fe y Santiago del Estero
En el NEA, la otra región endémica, el 83% de las trampas también estuvo emplazado en lotes de maíz. Allí, el vector solo estuvo ausente en el 15% de las localidades, mientras que el 65% presentó capturas bajas (1 a 20 adultos por trampa).
Los incrementos más notorios se registraron en Santa Fe, especialmente en Calchaquí, y en Santiago del Estero, en la localidad de Colonia Alpina, lo que refuerza la recomendación de un seguimiento cercano.
Litoral: presencia moderada y menor riesgo sanitario
En el Litoral, donde el 100% de las trampas se ubicó sobre maíz, la ausencia de chicharrita se dio en el 23% de las localidades, y el 45% mostró capturas bajas. Las categorías más altas crecieron en Corrientes (Curuzú) y Entre Ríos (Concepción del Uruguay).
No obstante, el 75% de los maíces de la región ya se encuentra en estadios reproductivos y un 6% en vegetativos tardíos, lo que los ubica fuera del período de riesgo para infecciones por Spiroplasma.
Centro Norte: el mayor incremento del período
El Centro Norte fue la región con el incremento más significativo. Con el 99% de las trampas sobre maíz, la chicharrita estuvo ausente solo en el 26% de las localidades, mientras que el 50% registró capturas bajas y se detectaron niveles altos en San Justo y San Guillermo (Santa Fe).
Aquí, el escenario es mixto: aproximadamente la mitad de los cultivos ya superó la etapa de susceptibilidad, mientras que el resto permanece en estadios vegetativos, lo que obliga a extremar la vigilancia.
Centro Sur: estabilidad y baja presión del vector
Finalmente, en el Centro Sur, la situación se mantuvo estable. Con el 86% de las trampas sobre cultivos de maíz, el 88% de las localidades no registró detecciones, y el resto mostró valores mínimos, consolidando a esta región como la de menor presión del vector en el actual escenario.