Más de 30 empresas participaron de una de las principales ferias internacionales de alimentos del mundo. Las nuevas regulaciones europeas tuvieron un papel protagónico durante la muestra.
La carne vacuna argentina, a través del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) y junto a 30 empresas exportadoras, cerraron su participación en SIAL París 2026 con un balance positivo, marcado por una intensa agenda de reuniones comerciales, el interés de compradores internacionales y buenas perspectivas para las exportaciones.
Durante los cinco días de la muestra, el Pabellón Argentine Beef, de 1.000 metros cuadrados, recibió a cientos de importadores, distribuidores y clientes de distintos mercados internacionales, que mantuvieron reuniones comerciales con los representantes de las 30 empresas exportadoras.
Desde el IPCVA detallaron que, “la feria se desarrolló en un contexto particularmente estratégico para el negocio de la carne vacuna en Europa, atravesado por tres cuestiones centrales: las nuevas exigencias de la Unión Europea (UE) sobre productos libres de deforestación, las restricciones que afectan la presencia de Brasil en el mercado comunitario y las oportunidades comerciales que podría generar la nueva cuota contemplada en el acuerdo Unión Europea-Mercosur”.
En este escenario, los exportadores argentinos “se mostraron muy conformes por el desarrollo de la muestra, la actividad comercial registrada y los buenos precios que se observaron durante las negociaciones”.
Entre los valores de referencia se destacaron elrump and loin, con valores de entre 22.000 y 22.500 dólares por tonelada FOB; el bife ancho, entre 23.000 y 24.000 dólares; la nalga, en torno a los 12.000 dólares; la rueda Hilton, entre 11.000 y 12.000 dólares; y la picaña, con referencias de 18.500 dólares por tonelada FOB.
Por otra parte, indicaron que las negociaciones con compradores de Israel continúan desarrollándose en estos días, “con buenas perspectivas comerciales”.
“El balance de la feria dejó, de esta manera, un escenario alentador para los exportadores argentinos, que encontraron un mercado activo, con interés por la carne nacional y valores que permiten sostener expectativas positivas para los próximos meses”, sostuvo el instituto.
Más allá de los negocios, uno de los grandes ejes de la participación argentina en SIAL de París fue la próxima aplicación del Reglamento 1115 de la UE, que establece nuevas exigencias para la comercialización de productos libres de deforestación.
En ese marco, se desarrolló una “intensa agenda de trabajo con importadores europeos para presentar los avances de la Argentina en materia de trazabilidad ambiental y sanitaria”, indicaron desde el IPCVA.
Así, durante la muestra se realizaron reuniones con más de 50 importadores de distintos países, entre ellos Alemania, Países Bajos, Portugal e Italia, quienes manifestaron un “marcado interés por las herramientas desarrolladas en la Argentina” para responder a las nuevas exigencias comunitarias.
“Uno de los aspectos centrales de estos encuentros fue la presentación del trabajo de articulación público-privada que permite integrar información sanitaria, productiva y ambiental para facilitar el cumplimiento de los requisitos europeos”, agregaron.
En ese sentido, Georges Breitschmitt, presidente del IPCVA, explicó que Visec no es una certificación privada por la que los productores deban pagar, sino una herramienta que reúne y sistematiza información sobre deforestación, aspectos fiscales, pueblos originarios y condiciones laborales.
Desde el IPCVA también se destacó “la importancia de que los productores ganaderos comprendan el alcance de estas nuevas regulaciones, dado que el acceso a los mercados internacionales estará cada vez más vinculado con la capacidad de demostrar el cumplimiento de estándares ambientales, sanitarios y productivos”.