Cae la faena bovina, pero las exportaciones crecieron un 8,8%

Según CICCRA, entre enero y julio la faena bajó a 7,09 millones de cabezas y el consumo doméstico retrocedió 12%. Asimismo, las ventas al exterior tuvieron un incremento con impulso de compras de los Estados Unidos

La industria frigorífica atraviesa una etapa de menor actividad por la retención de hembras y la menor oferta de hacienda. Según el informe mensual de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA) En los primeros siete meses la faena cayó 9,8%, mientras el consumo interno retrocedió 12% y las exportaciones mantuvieron una fuerte expansión.

Entre enero y julio se faenaron 7,09 millones de cabezas, un 9,8% menos que durante el mismo período de 2025. En términos absolutos, fueron 772.800 animales menos. La comparación con 2023 muestra una contracción todavía mayor. Frente al máximo registrado en los primeros siete meses de aquel año, la actividad frigorífica cayó 17,8%, equivalente a 1,53 millones de cabezas menos.

Durante julio, en tanto, se faenaron 1,095 millones de cabezas, un 12,2% menos que un año atrás y un 2,6% por debajo de junio, corregido por días hábiles. El informe explicó que la menor actividad respondió a la transición del ciclo ganadero. Luego de varios años marcados por la liquidación de vientres, el sector comenzó a ingresar en una etapa de retención de hembras, un proceso que reduce la oferta disponible para faena, pero que apunta a recomponer el rodeo bovino.

En ese contexto, la participación de las hembras dentro de la faena total descendió a 44,3% en julio, un nivel que la entidad consideró compatible con el sostenimiento del stock ganadero. Señaló que hay que remontarse al período julio-octubre de 2022 para encontrar una situación similar.

Por su parte, en julio se faenaron 610,4 mil machos, de los cuales 83% fueron novillitos, 14,3% novillos y el resto se compuso con toros. En el caso de los novillitos, la faena descendió 5,7% anual (-30,54 mil cabezas), al tiempo que la de novillos cayó 8,8% anual (-8,4 mil cabezas) y la de toros descendió 10,3% anual (-1,98 mil cabezas).  

La menor faena también impactó sobre la producción de carne. Entre enero y julio se elaboraron 1,689 millones de toneladas res con hueso, un 6,8% menos que en igual período de 2025. En términos absolutos, fueron 123.820 toneladas menos que el año anterior. No obstante, la producción cayó menos que la faena gracias al incremento del peso promedio de los animales enviados a frigorífico. En julio, el peso en gancho alcanzó los 244 kilos, lo que permitió moderar parcialmente la retracción del volumen producido.

Mientras el mercado interno perdió disponibilidad de carne, las exportaciones continuaron ganando participación. Según CICCRA, entre enero y julio las ventas externas absorbieron 487.200 toneladas res con hueso, un 8,8% más que en el mismo período del año pasado, impulsadas principalmente por el crecimiento de la demanda de Estados Unidos tras la ampliación del cupo de importación otorgado por ese país.

Solo en junio se exportaron 54.294 toneladas peso producto, un volumen 10,4% superior al de mayo y 8,1% mayor al de junio de 2025. El crecimiento estuvo explicado por mayores embarques hacia Estados Unidos, China e Israel.

China siguió siendo el principal destino con 28.566 toneladas, aunque perdió participación respecto del año anterior. En cambio, Estados Unidos registró el mayor crecimiento: las ventas superaron las 12.380 toneladas y se multiplicaron más de cinco veces en la comparación interanual gracias al nuevo cupo comercial. En términos de valor, las exportaciones generaron ingresos por US$427,8 millones durante junio, un incremento del 40,4% respecto del mismo mes del año pasado.

Para CICCRA, el crecimiento de las exportaciones explica buena parte del menor abastecimiento interno. En los primeros siete meses del año el mercado externo absorbió una porción mayor de la producción nacional, mientras que la disponibilidad para el consumo doméstico continuó reduciéndose.