La cámara que agrupa a las pymes lácteas sostuvo que la empresa está sometida a presiones sindicales desmedidas, contando para ello con el aval de la justicia.
Si bien siempre hay escaramuzas entre la Asociación de Pequeñas y Medianas Empresas Lácteas (Apymel) y la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (Atilra) al momento de negociar paritarias, como ocurre en cualquier sector, no es frecuente el comunicado emitido por la central empresaria sobre la situación generada en la firma bonaerense Lácteos Vidal.
El hecho inició en 2022, cuando la planta fue bloqueada y luego de diversos problemas que generaron denuncias judiciales, la empresa dejó cesantes a 26 trabajadores. Días atrás la justicia ordenó su reincorporación, lo que no será acatado por la empresa según anunció públicamente.
El grave conflicto fue el disparador del duro comunicado de Apymel, pegándole al sindicado y a la decisión judicial.
«Vemos como las pymes son rehenes de medidas de acción directa por parte de gremios poderosos, utilizando y desnaturalizando de manera espuria e inapropiada el derecho constitucional de huelga, para obtener resultados a los que se les dificulta acceder con reclamos o debates por las vías del derecho y en el ámbito competente que la propia ley de fondo marca», sostiene el documento difundido a los medios.
En otro pasaje el texto indica que «estas medidas impuestas jaquean la continuidad de las empresas
pequeñas y medianas, pero también el sostenimiento de las fuentes de trabajo que en ellas se generan. Deberían comprender las autoridades que tienen que protegernos de estos ataques, por el sacrificio y esfuerzo cotidiano que nuestras industrias lácteas realizan cada día para seguir adelante y hacer grande a la Argentina».
Luego de sostener que la firma perdió la confianza en los trabajadores despedidos, hecho que imposibilita su reincorporación, Apymel cargó contra la resolución judicial manifestando su «alarmante preocupación por la manera en que la Justicia, ajena a la realidad que transitamos las pymes lácteas, ha abordado y resuelto esta problemática, de modo que Lácteos Vidal pueda seguir adelante y evite
la imposición sindical a la que está expuesta hace casi un año; y que, en paralelo, pone en riesgo no sólo a la empresa, sino también a la planta que mantiene vivo al pueblo bonaerense de Moctezuma».