Desde equipos robotizados hasta software capaz de anticipar enfermedades, la incorporación tecnológica transformó la producción lechera y elevó la demanda de servicios técnicos especializados. La experiencia de una empresa de Villa María refleja la evolución del sector.
La transformación tecnológica de los tambos argentinos aceleró su ritmo en los últimos años y modificó no solo los sistemas de producción, sino también la forma en que empresas proveedoras y equipos técnicos acompañan al sector. La incorporación de ordeños robotizados, software de gestión y herramientas de monitoreo en tiempo real hoy forman parte del escenario habitual de una actividad cada vez más intensiva y profesionalizada.
Desde La Casa del Tambo, empresa con más de 35 años vinculada al sector, destacan haber atravesado todas las etapas de cambio tecnológico que experimentó la lechería desde los primeros sistemas de ordeño mecanizado hasta la actualidad.
“En los orígenes de La Casa del Tambo el ordeño mecanizado estaba arrancando en Argentina y hemos vivido todos los cambios tecnológicos desde hace 35 años hasta hoy”, señaló Juan Wenger, socio de la firma, a Cadena de Valor TV
Actualmente, la empresa trabaja con equipos robotizados y sistemas convencionales conectados a plataformas digitales capaces de gestionar información productiva en tiempo real e incluso anticipar posibles enfermedades en los rodeos.
La aceleración tecnológica llegó a partir de 2017
Según explicó Wenger, uno de los puntos de inflexión para el sector se registró entre 2017 y 2019, cuando comenzó una incorporación más intensa de tecnología aplicada específicamente a la producción lechera.
“Uno estaba acostumbrado a ver alta tecnología en otros sectores agropecuarios, pero no tanto aplicada a la lechería”, indicó.
Ese proceso implicó una adaptación profunda para las empresas proveedoras de servicios, que debieron reformular capacidades técnicas y comerciales para responder a nuevas demandas vinculadas a digitalización, automatización y soporte especializado.
El servicio técnico gana protagonismo en tambos cada vez más intensivos
La evolución tecnológica también modificó las necesidades de asistencia. Los equipos dejaron de ser únicamente herramientas para convertirse en sistemas cuya operatividad permanente resulta crítica para la producción.
En ese contexto, el servicio técnico posventa pasó a ocupar un rol estratégico.
“No alcanza solo con tener el equipo. Cada vez tiene más importancia contar con soporte técnico especializado disponible las 24 horas, los 365 días del año”, sostuvo el empresario.
La necesidad responde a una realidad productiva concreta: tambos más eficientes, con mayores niveles de intensificación y sistemas de ordeño operando durante gran parte del día.
“La Cuenca Lechera de Villa María se está diferenciando respecto a otras regiones del país. Los tambos son muy eficientes y la demanda de servicio técnico es muy alta”, remarcó.
Actualmente, la empresa dispone de un equipo técnico integrado por 10 especialistas y siete vehículos equipados para brindar asistencia permanente.
Un nuevo espacio para centralizar productos, repuestos y asesoramiento
Otro paso reciente fue la inauguración de un local comercial propio, una inversión pensada para ampliar capacidad operativa y ofrecer una atención más integral al productor.
Desde consumibles, productos de limpieza y repuestos hasta asesoramiento técnico especializado, el objetivo es concentrar soluciones para la actividad en un único espacio.
“Queremos que el productor encuentre todo lo que necesita. Buscamos ofrecer un lugar que funcione como un supermercado, pero específicamente orientado al rubro lechero”, graficó Wenger.
La iniciativa acompaña una tendencia más amplia dentro del sector: productores con mayores requerimientos técnicos y una creciente demanda de soluciones inmediatas para sostener la eficiencia productiva.
La evolución de la lechería argentina hacia modelos más tecnificados no solo transformó los tambos, sino también el entramado de servicios que sostiene la actividad. En regiones como Villa María, ese proceso parece consolidarse como uno de los rasgos distintivos del desarrollo lechero actual.