Alfredo Trionfini, coordinador de Lechería de la Confederación de Asociaciones Ruralistas de Santa Fe, presentó un informe que analiza el peso de los 37 tributos que impactan sobre los tambos y alertó sobre el cierre de establecimientos y la falta de “derrame” de la industria.
La presión impositiva sobre la producción lechera volvió a encender las alarmas en Santa Fe. En diálogo con Cadena de Valor TV, Alfredo Trionfini, coordinador de Lechería de la Confederación de Asociaciones Ruralistas de Santa Fe (CARSFE), detalló el contenido de un documento elaborado por la entidad que pone cifras concretas al impacto fiscal que enfrentan los tambos.
El informe fue desarrollado en conjunto con Meprolsafe y surge, según explicó el dirigente, a partir de la necesidad de analizar la situación real del sector tras un 2025 en el que —de acuerdo a datos del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA)— la producción creció con fuerza.
“Salimos campeones mundiales en aumento de producción, pero el precio de la leche subió apenas un 8%, el dólar aumentó 40% y la inflación fue del 31,5%. Nos quedamos atrasados”, sostuvo Trionfini.
37 tributos y un “socio” que pesa hasta 42%
Uno de los ejes centrales del trabajo es la estructura impositiva que enfrenta un establecimiento lechero promedio. Según detalló el coordinador de CARSFE, la actividad está alcanzada por 37 tributos entre niveles nacional, provincial y municipal; de ese total, alrededor de 28 corresponden al ámbito nacional.
“El otro socio que tenemos en la actividad es el Estado. Y es un socio gravoso”, afirmó. De acuerdo al análisis realizado por los técnicos de la entidad —entre ellos contadores especializados y el propio Trionfini— la carga impositiva puede llegar a representar hasta el 42% sobre los ingresos del productor.
El informe también señala el peso administrativo y financiero que implica actuar como agente de retención y percepción de impuestos, además de las cargas sociales. “Cuando la economía se complica, se generan atrasos, intimaciones y situaciones que terminan agravando el problema financiero del tambo”, advirtió.
Producción en alza, pero sin mejora en el margen
Si bien la producción creció, el dirigente cuestionó la falta de traslado de mejores condiciones internacionales al precio que recibe el productor. Mencionó que el valor de la leche en polvo alcanzó recientemente los 3.641 dólares por tonelada, lo que —según su cálculo histórico— permitiría un precio al productor superior al actual.
“Hoy estamos alrededor de 470 pesos por litro. El derrame tiene que venir”, señaló, y remarcó que desde la Mesa de la Región Centro —que integra a productores de Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos— se vienen manteniendo reuniones con la industria para buscar consensos.
Sin embargo, expresó preocupación por lo que definió como una tendencia al “achique y concentración”, en un contexto donde continúan cerrando tambos.
2026: incertidumbre climática y reclamo de alivio fiscal
De cara a 2026, Trionfini planteó un escenario desafiante: arrastre de problemas estructurales, incertidumbre climática y márgenes ajustados. En ese marco, consideró clave avanzar en una reducción de la presión fiscal.
“Si nos sacan la pata de arriba con los impuestos, podemos acomodar mejor los costos y tener más tiempo para negociar con la industria”, afirmó.
Desde CARSFE adelantaron que buscarán reunirse con legisladores nacionales para presentar formalmente el documento y aportar datos técnicos al debate sobre reformas tributarias.
Para el dirigente, la discusión excede lo económico y tiene un fuerte impacto social. “Se siguen cerrando tambos y los pueblos quedan sin gente. Si no bajan los impuestos, no va a venir nadie a invertir. ¿Quién quiere un socio al 42% que no te da nada?”, concluyó.