Los movimientos de terneros registran una fuerte caída en el primer cuatrimestre, impulsada por la recría a campo y menor encierre.
Un informe del Rosgan, describe un escenario con menor circulación de hacienda liviana pero sin resignar actividad en los sistemas intensivos. Durante abril, la salida de terneros y terneras desde los establecimientos alcanzó las 926 mil cabezas, lo que representa casi la mitad de lo registrado en el mismo mes del año pasado. En el acumulado de los primeros cuatro meses, los traslados suman 2,973 millones de animales, cerca de un millón menos que en igual período de 2025, cuando se habían movilizado 3,958 millones.
“Si bien en términos absolutos la caída es evidente, al contrastarla con el stock informado al 31 de diciembre, la tendencia resulta aún más concluyente”, advierte el informe del Rosgan. En tanto, la comparación histórica refuerza el diagnóstico. En 2025, con un stock similar, los traslados representaban el 27%; en 2024 el 23%; y en 2023, sobre un stock récord, alcanzaban el 28%. “En este marco, se trata de la zafra más lenta de los últimos 10 años”, subraya la entidad.
Este comportamiento, según la mirada del Rosgan, responde a una mayor retención en los campos, asociada a la intensificación de los procesos de recría antes del ingreso a los sistemas de terminación. La disponibilidad de pasto y los incentivos económicos favorecen esta estrategia, que apunta a agregar kilos a menor costo antes del encierre.
En línea con este proceso, también se observa una menor participación de los feedlots como destino inmediato de los terneros que salen de los campos. Entre enero y abril, de los casi 3 millones de animales trasladados, unos 570 mil ingresaron a corrales, lo que representa el 19,2% del total.
Un año atrás, esa proporción era del 22,9%, mientras que en 2023 y 2024 se ubicaba en torno al 23,6%. Sin embargo, desde el Rosgan aclaran que esto no implica una retracción de la actividad en los feedlots. “Lo que estaría cambiando para el feedlot no es tanto el nivel de ingresos, sino el perfil de los animales encerrados”, explica el informe.
Actualmente, el 48% del stock en feedlots corresponde a novillitos y vaquillonas, mientras que solo el 32% son terneros. Este último porcentaje se ubicaba cerca del 40% en años previos, con picos durante la sequía de 2023. En definitiva, el informe del Rosgan describe una ganadería que ajusta su dinámica productiva: menor velocidad de salida en la zafra, mayor recría a campo y un rol clave de los corrales en la etapa final de terminación.