El semáforo de Coninagro indicó que 9 de las 19 economías regionales se encuentran en estado de crisis, mientras que bovino, granos, ovinos y miel atraviesan una buena situación.
La Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro) difundió su semáforo de economías regionales en el que realiza un relevamiento de 19 actividades productivas de la Argentina, correspondiente al mes de septiembre. De ese total, 9 se encuentran en un estado de crisis o mostrando signos críticos, 6 marcan una señal de advertencia, y 4 de ellas están en buen estado.
En las que atraviesan una difícil situación se encuentran la yerba mate, arroz, papa, vino y mosto, hortalizas, algodón, maní, leche y mandioca. Cabe mencionar que muchas de estas actividades arrastran varios meses y más de un año (como en los casos como la yerba mate y el vino) en un contexto crítico.
“En la mayoría de estos casos, el problema principal está en el componente de negocio: los precios que reciben los productores se mantuvieron prácticamente estancados o crecieron por debajo de la inflación y del aumento de los costos operativos. Esto termina deteriorando la rentabilidad y dificulta la recuperación de estas actividades”, explicaron desde Coninagro.
En amarillo, se mantienen los sectores forestales, manisero, lácteo, del tabaco, de cítricos dulces, peras y manzanas, aves y porcinos. Estos sectores presentaron señales mixtas: los precios no lograron acompañar la inflación, la demanda se mantuvo estable o con poca dinámica y los costos continuaron elevados. “Esta combinación derivó en períodos de recuperación prolongados y en dificultades para consolidar mejoras sostenidas”, señalan desde la entidad.
Por último, las actividades enverde o que encuentran en una situación de prosperidad son la bovina, granos, ovinos y miel. De esta manera, en estas producciones se observó un buen componente de negocio, con precios que crecieron por encima de la inflación, buen desempeño en los mercados y con indicadores productivos que acompañaron.
Sin embargo, desde Coninagro aseguraron que más allá de su buen desempeño, en el caso de los granos se disparó una alerta por la disparada de precios de los fertilizantes nitrogenados y el gasoil, como consecuencia de la guerra en Medio Oriente.
En cuanto al marco internacional durante el primer trimestre, las 19 actividades regionales registraron exportaciones por U$S 14.695 millones, lo que implica un aumento del 40% respecto al mismo periodo del promedio histórico de los últimos 10 años (U$S 27.000 millones).
Por otra parte, la estructura exportadora evidencia una elevada concentración, , de los ingresos provino de los complejos granarios, que son del 78% (soja, maíz, trigo, girasol, cebada y sorgo), mientras que el 9% correspondió al sector bovino. Y más atrás se posicionaron la lechería, con U$S 453 millones, y la actividad manicera, con U$S 321 millones.
En el mismo período, las importaciones totalizaron en promedio U$S 953 millones. De este monto, el 81% estuvo vinculado a compras externas del complejo granario, seguido por la actividad forestal con el 9%. En tercer lugar, se ubicó el sector porcino, con U$S 38 millones, seguido del bovino con U$S 30 millones y el algodón con U$S 15 millones.