El titular de la Oficina Internacional de la Carne y expresidente del organismo calificó la medida de insostenible y atribuida a dogmatismos y destacó el modelo de aportes en competidores globales como Irlanda y Estados Unidos.
La propuesta del Gobierno nacional de modificar el esquema de financiamiento del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) generó una fuerte reacción dentro de la dirigencia ganadera. El actual presidente de la Oficina Internacional de la Carne (IMS-OPIC) con sede en París y expresidente del IPCVA, Juan José Grigera Naón, dialogó con Cadena de Valor, y manifestó su profunda preocupación ante la intención del Poder Ejecutivo de convertir en voluntario el aporte obligatorio que hoy sostiene al organismo.
El especialista remarcó que la entidad nuclea al 75% de la cadena de valor (carne vacuna, ovina y porcina) y que eliminar la obligatoriedad terminaría por desarticular el sistema. “No tengo una explicación lógica, solamente que puedan ser ideas dogmáticas. Dogmatismos y falta de realismo”, sostuvo Grigera Naón.
Al analizar el funcionamiento de institutos homólogos en el mercado global, el directivo remarcó que la obligatoriedad de los fondos es la regla general para garantizar la promoción exterior y la sanidad, utilizando dos ejemplos:
El modelo de Irlanda, donde el Bord Bia funciona con un aporte obligatorio de los productores, sumado a una contribución del Estado irlandés de aproximadamente 60 millones de euros y fondos de la Unión Europea. Y El Check-off de Estados Unidos que Implementa un cobro de un dólar por cabeza transaccionada en cada eslabón comercial (desde el criador hasta el engordador). “Mientras que el esquema argentino, a diferencia del modelo norteamericano, el aporte no grava al criador en cada venta, sino que se cobra únicamente al momento de la faena”, señala Grigera Naón.
Grigera Naón enfatizó que el valor actual del aporte, fijado en 1.400 pesos por cabeza, resulta insignificante en relación con el retorno económico que genera el instituto para el país a través de la apertura de mercados, la promoción interna y el financiamiento de misiones técnicas.
“Es en este momento que son 1.400 pesos por cabeza en una jaula. Eso es de lunáticos. Y ¿cuál es la contrapartida? El beneficio del instituto”, enfatizó. Además, el dirigente recordó que el IPCVA financió auditorías internacionales del SENASA, la apertura del mercado chino y la defensa legal ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) para el ingreso de carne argentina a los Estados Unidos.
Ante la posibilidad de que la contribución pase a ser optativa, el ex titular del instituto advirtió que se generaría un efecto contagio que desfinanciaría la estructura: “Si el vecino no paga, yo no pago. Y con los frigoríficos va a pasar lo mismo”, alertó.
“No hay un aporte del Estado y hay un beneficio neto para el productor, para toda la cadena y para el Estado en sí, porque se abren mercados y eso es una fuente de ingresos mayores para nuestro querido país. Por favor, que vean cuál es el real beneficio al país y dejemos de lado dogmatismos e ideologías”, concluyó Grigera Naón.