“El mercado de China sigue firme y demanda productos que no acostumbramos a consumir”

El presidente del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) destacó el rol de la tecnología para afianzar el arraigo rural y analizó los resultados de la última gira por el gigante asiático.

En el marco de la jornada Pulso Tierra, organizada por la Federación Agraria Argentina (FAA) en la provincia de Córdoba, el presidente del IPCVA, George Breiscmith, ratificó el acompañamiento de la entidad a estos espacios de capacitación que buscan bajar a tierra las herramientas de última generación.

“Acompañamos este evento teniendo en cuenta que la ganadería es sinónimo de territorialidad y arraigo. El objetivo es ver cómo hacemos para que la incorporación de tecnología logre que el productor se quede en el campo y pueda disfrutar de la actividad que le gusta”, expresó Breiscmith.

Además, el titular del IPCVA brindó un informe minucioso sobre las acciones comerciales desarrolladas recientemente en China, un destino estratégico que representa el 70% del total de las exportaciones cárnicas de la Argentina (bloque que, a su vez, equivale al 30% de la producción nacional).

Breiscmith explicó que, aunque Argentina comenzó a investigar este mercado más tarde que competidores directos como Australia, la plaza mantiene una relevancia histórica. La última gira institucional se estructuró en tres etapas clave:

  1. Beijing: Encuentros de carácter político e institucional junto a funcionarios de la Secretaría de Agricultura de la Nación y la presidencia del Senasa, manteniendo reuniones con el Ministerio de Agricultura chino (MOFCOM).
  2. Feria SIAL China: Participación comercial de gran envergadura acompañando a 25 grupos de empresas exportadoras argentinas.
  3. Promoción en el interior: Acciones de posicionamiento en la ciudad de Chongqing (una ciudad de más de 30/35 millones de habitantes), desarrollando promociones específicas orientadas al consumo de alta gama en la cadena de hoteles Marriott.

Uno de los aspectos más disruptivos señalados por el presidente del IPCVA fue el comportamiento de la demanda en las góndolas y mercados tradicionales donde se abastece el consumidor final en China. El relevamiento ratificó el elevado valor que adquieren ítems que en el mercado argentino carecen de demanda masiva o se consideran marginales.

Pudimos ver cómo se vende la carne y qué cortes buscan. Destacan cosas a las que nosotros no estamos acostumbrados, como los tendones, el rabo con la cola sin cuerear o productos a partir de los intestinos. En términos de valor, vimos que mientras un pedazo de pulpa de brazuelo se vende a 10 dólares, el mondongo cotiza a 12 dólares”, detalló Breiscmith, mencionando también la fuerte presencia en el circuito de alimentos de especies como ranas y anguilas.

En el plano estrictamente comercial, las perspectivas de negocios en la feria SIAL reflejaron que la demanda de la denominada vaca china sigue firme, mientras que el segmento de cortes de alta calidad continúa operando bajo volúmenes marginales. En cuanto a las cotizaciones, los valores actuales replican los números de principios de año, pero se posicionan por encima de los precios registrados el año pasado.

Finalmente, Breiscmith advirtió sobre las regulaciones aduaneras que reconfigurarán los flujos comerciales hacia el cierre del año: “El año pasado se implementó una salvaguarda para los países exportadores. En mayo evaluamos cómo se va cumpliendo esa cuota, la cual es abastecida en un 80% por Brasil, un 70% por Australia y un 32% por Argentina. Este escenario proyecta que el segundo semestre del año va a tener otro nivel de actividad y dinámica comercial justamente por la activación de estos límites arancelarios”.