El encuentro será a partir del 4 de abril de 2027 en la Bolsa de Comercio de Rosario. Se proyecta la llegada de 1.000 expertos internacionales y la presentación de más de 500 trabajos.
La ciudad de Rosario fue designada como sede oficial para albergar la Conferencia Mundial de Investigación en Soja en 2027 (WSRC XII), marcando el regreso del mayor encuentro científico del cultivo al país luego de su última realización local en 1989. La postulación fue liderada por la Asociación de la Cadena de la Soja Argentina (ACSOJA) y obtuvo la aprobación unánime de un comité internacional integrado por 16 especialistas, tras acreditar solvencia organizativa, trayectoria en investigación agronómica y la envergadura logística que distingue al principal nodo agroexportador sudamericano.
El presidente de la entidad, Rodolfo Rossi, confirmó a Cadena de Valor, que el acto de apertura tendrá lugar el domingo 4 de abril de 2027 en la Bolsa de Comercio de Rosario. El cronograma de actividades comprenderá tres jornadas completas de deliberaciones técnicas simultáneas en cuatro y cinco salas, complementadas con dos días de recorridas a campo y visitas técnicas orientadas a mostrar a las delegaciones del exterior la dinámica portuaria, el entramado industrial del Gran Rosario y modelos de producción a cielo abierto.
La organización proyecta la asistencia de aproximadamente 1.000 especialistas, reuniendo a investigadores universitarios, directivos de empresas proveedoras, genetistas, técnicos y productores de potencias clave como Estados Unidos, Brasil, China, países del bloque europeo y del Mercosur. Durante el cónclave se expondrán entre 500 y 600 investigaciones científicas (papers), de los cuales cerca de la mitad estará concentrada de manera específica en los avances de frontera en biotecnología y mejoramiento genético.
En sintonía con las ediciones previas realizadas en plazas como Estados Unidos y China, la versión argentina sumará un módulo técnico exclusivo para productores, donde disertantes de referencia abordarán el impacto directo de las innovaciones en el manejo agronómico. Rossi señaló el perfil profesional del productor local para adoptar paquetes tecnológicos de avanzada, además de destacar el aporte de los científicos argentinos que lideran desarrollos de punta en instituciones y centros de investigación de todo el planeta.
El temario pondrá especial énfasis en los desafíos de la fertilización y la nutrición mineral, un área donde la Argentina busca acortar distancias respecto a los esquemas intensivos implementados por competidores directos como Brasil o Estados Unidos. Científicos de diversos continentes debatirán estrategias de reposición de nutrientes y sostenibilidad agronómica, resaltando a la oleaginosa como un eslabón determinante dentro de las rotaciones agrícolas para atenuar la dependencia de aportes nitrogenados en el suelo.
La agenda dedicará un capítulo central al rol de la soja como vector estratégico en la transición energética global, analizando la regulación comparada y el potencial de expansión de la industria del biodiésel, junto a nuevas aplicaciones industriales de los subproductos. Asimismo, las deliberaciones abarcarán la demanda sostenida de harina de soja para la producción de proteína animal en el mundo, en un marco donde el complejo procesador nacional apunta a consolidar su capacidad de molienda y sostener el liderazgo comercial en los mercados internacionales.