Producción, tecnología y agregado de valor en la primera jornada del Congreso Internacional de Maíz

La quinta edición del Congreso Internacional de Maíz comenzó en el Centro de Convenciones Córdoba con una multitudinaria convocatoria. La cosecha récord, el impacto de la innovación, la amenaza de la chicharrita y la necesidad de avanzar en biocombustibles e industrialización marcaron la primera jornada, que continuará este jueves con nuevas exposiciones.

Con una amplia convocatoria de productores, especialistas, empresarios y representantes de la cadena, comenzó este miércoles en Córdoba la quinta edición del Congreso Internacional de Maíz. El encuentro, que continuará este jueves 1° de octubre en el Centro de Convenciones del Complejo Ferial Córdoba, puso en el centro de la escena el presente de una campaña que llega con una producción récord y los desafíos que plantea transformar ese volumen en mayor desarrollo para la cadena.

La apertura reunió al CEO del Congreso Internacional de Maíz, Joaquín Pinasco; al ministro de Bioagroindustria de Córdoba, Sergio Busso; al intendente de la ciudad de Córdoba, Daniel Passerini; al ministro de Desarrollo Productivo de Santa Fe, Gustavo Puccini; y al gobernador Martín Llaryora.

Uno de los ejes que atravesó las intervenciones fue la necesidad de aprovechar el crecimiento productivo del maíz para avanzar en industrialización, generación de empleo y agregado de valor. En paralelo, la campaña 2026/27 plantea desafíos agronómicos vinculados con el clima y el complejo del achaparramiento, mientras que la apertura de nuevos mercados y la evolución tecnológica aparecen como oportunidades para la cadena.

Una campaña para aprovechar

Joaquín Pinasco fue el encargado de abrir formalmente el Congreso y puso el foco en el papel del conocimiento para mejorar la producción. “Este es un evento de conocimiento. Como organizadores, no tenemos más cometido que ayudar a los agricultores argentinos a mejorar su zona de influencia”, sostuvo.

El titular del Congreso planteó además una mirada optimista sobre la próxima campaña y llamó a aprovechar las condiciones que presenta el escenario productivo. En ese marco, advirtió que algunas regiones podrían volver a enfrentar la presencia de la chicharrita, vector asociado al complejo del achaparramiento del maíz, aunque destacó la experiencia de Brasil, donde el sector convive con este problema desde hace años.

Pinasco también puso el foco en el manejo del agua y sostuvo que las condiciones climáticas plantean desafíos diferentes para el cultivo. “Es más sencillo y esperanzador administrar el agua que la sequía. Al maíz le encanta el agua”, afirmó.

Para el organizador, Córdoba se convirtió durante estas dos jornadas en un punto de encuentro internacional para la cadena y destacó la posibilidad de intercambiar conocimiento y experiencias.

El maíz cordobés, ante un año récord

El ministro de Bioagroindustria de Córdoba, Sergio Busso, destacó el desempeño productivo del cereal y consideró que 2026 constituye un año para celebrar para la cadena. “Este es un año en que hay que celebrar al maíz porque tenemos cosechas récord”, señaló.

Busso vinculó esa evolución con el crecimiento de la innovación y la genética, aunque remarcó especialmente el papel de los productores en la expansión de la producción.

La provincia alcanzó en la campaña 2025/26 su mayor producción de maíz desde el inicio de la serie histórica. Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos concentran además una parte significativa de la producción nacional y constituyen uno de los principales núcleos maiceros de la Argentina.

Para el funcionario, el crecimiento del cultivo abre nuevos desafíos, especialmente en materia de agregado de valor. En ese sentido, planteó tres dimensiones estratégicas: la soberanía alimentaria, energética y ambiental. Dentro de esa agenda, reclamó avanzar en el tratamiento de la legislación vinculada con los biocombustibles.

Llaryora puso el foco en la industrialización

El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, llevó el debate un paso más allá y centró su intervención en la necesidad de que la Argentina no se limite a producir y exportar maíz como materia prima.

“Argentina no tiene que solo producir, tiene que transformar, industrializar”, planteó.

En esa línea, reclamó políticas de Estado que incentiven el agregado de valor y cuestionó el nivel de retenciones que enfrenta la producción agropecuaria. También insistió en la necesidad de avanzar con el nuevo régimen nacional de biocombustibles, que ya cuenta con media sanción del Senado.

“¿Puede ser que un país que produce 70 millones de toneladas de maíz tenga que pelear todos los días para tener una ley de biocombustibles?”, cuestionó el mandatario.

Para Llaryora, el desafío es que una mayor proporción de la materia prima sea transformada dentro del país antes de llegar a los mercados internacionales.

Tomó como referencia el camino seguido por Estados Unidos y Brasil, que buscan incrementar la industrialización de su producción agropecuaria y exportar productos con mayor valor agregado.

El planteo también estuvo relacionado con el desarrollo territorial. Según el gobernador, la industrialización puede contribuir a generar empleo y actividad económica en las localidades del interior.

La cobertura de la jornada también confirmó que Llaryora vinculó esta agenda con la necesidad de generar políticas nacionales que acompañen el crecimiento de la producción y la transformación industrial.

Tecnología y sanidad, en el centro de la campaña 2026/27

Mientras el debate sobre industrialización y biocombustibles ocupó buena parte de la apertura institucional, la campaña 2026/27 plantea desafíos específicamente productivos.

La experiencia reciente con el complejo del achaparramiento vuelve a colocar a la chicharrita entre las principales preocupaciones de los productores. En ese escenario, el manejo agronómico, el monitoreo, la genética, la tecnología y la adaptación de las estrategias de producción serán algunos de los temas centrales de las exposiciones técnicas del Congreso.

La experiencia brasileña aparece como uno de los puntos de referencia para analizar el manejo del vector y la enfermedad, mientras que las condiciones climáticas de la nueva campaña agregan otra variable a las decisiones de los productores.

Con ese escenario, la segunda jornada del Congreso Internacional de Maíz continuará este jueves con especialistas y referentes de la cadena para abordar las variables que definirán la próxima campaña.

El desafío que quedó planteado desde la apertura es doble: producir más y transformar mejor. Para una cadena que atraviesa un año récord, el próximo salto ya no pasa solamente por las toneladas cosechadas, sino por cuánto valor puede generar el maíz antes de salir del país.