Mercado Agroganadero de Cañuelas: el polo que concentra la hacienda y marca los precios a nivel nacional

Con una operatoria que puede alcanzar las 10.000 cabezas por jornada, el Mercado Agroganadero de Cañuelas es referencia para la formación de precios en todo el país. Carlos Colombo, presidente de la entidad, explicó cómo funciona el mercado, qué señales de la ganadería pueden leerse en sus corrales y cómo el proyecto de las 45 consignatarias que lo crearon busca convertir al predio en un polo ganadero y de negocios.

El movimiento comienza durante la tarde. Entre las 15 y la medianoche se concentra buena parte de la descarga de hacienda que llega en camiones al Mercado Agroganadero de Cañuelas (MAG). Al día siguiente se realizan las ventas y, desde media mañana, los animales comienzan a salir hacia los destinos. En un día habitual pueden ingresar entre 8.000 y 10.000 cabezas y circular entre 150 y 200 camiones. La hacienda, en tanto, permanece pocas horas dentro del predio: en promedio, no supera las 12 horas.

Ese movimiento es parte de una estructura que se convirtió en uno de los principales centros de comercialización de ganado bovino del país y, al mismo tiempo, en una referencia para la formación de precios. “Es un mercado concentrador de hacienda”, explicó Carlos José Colombo, presidente del Mercado Agroganadero de Cañuelas y director de Colombo y Magliano, durante una entrevista con Cadena de Valor TV.

El MAG funciona los martes, miércoles y viernes y concentra la oferta de productores con la demanda de frigoríficos, supermercados, abastecedores y otros compradores. Alrededor del 90% de la hacienda que ingresa tiene como destino la faena, mientras que entre un 10% y un 15% puede regresar a los campos como invernada.

Cómo se forma el precio de la hacienda

Uno de los principales roles del mercado es generar una referencia para las cotizaciones ganaderas. A través de las subastas públicas, la competencia entre compradores determina el precio de los lotes ofrecidos por los productores. Para Colombo, ese mecanismo permite una formación de precios transparente a partir del encuentro entre oferta y demanda.

Los valores registrados en Cañuelas son observados además por operadores de todo el país. El presidente del MAG señaló que frigoríficos de Córdoba, San Juan, Mendoza, Salta y Santiago del Estero, entre otras provincias, siguen diariamente las cotizaciones del mercado y las utilizan como referencia para sus propias compras.

La influencia alcanza también operaciones vinculadas con alquileres, arrendamientos, pastajes y determinados préstamos que toman como referencia índices asociados al valor de la hacienda.

La importancia del MAG no implica que toda la hacienda destinada a la industria pase por sus corrales. Colombo estimó que entre el 70% y el 80% del abastecimiento de muchos frigoríficos se realiza de manera directa. El mercado funciona, en buena medida, como una instancia complementaria para cubrir las necesidades de compra que no logran concretarse mediante esas operaciones.

Un termómetro de lo que ocurre en los campos

La actividad del mercado permite observar no solamente la evolución de los precios, sino también los cambios en la oferta ganadera.

La estacionalidad tiene un peso importante. Entre febrero-marzo y mayo-junio suele aumentar el ingreso de vacas, en coincidencia con el período de tactos y la identificación de vientres vacíos que dejan de formar parte del rodeo productivo.

Al mismo tiempo, el mercado refleja cambios en las estrategias de terminación. Colombo señaló una tendencia hacia animales de mayor peso, asociada a la búsqueda de un mayor valor por cabeza. El mayor peso de faena implica extender el período de recría y sumar kilos antes de la salida del establecimiento. Según explicó, la recría a campo constituye una de las alternativas para incorporar esos kilos con menores costos relativos.

Así, las categorías y pesos que llegan semanalmente a Cañuelas funcionan como una señal de las decisiones que se están tomando en los establecimientos ganaderos.

La influencia de los mercados externos

La evolución de las exportaciones también está modificando el escenario. Colombo destacó especialmente el papel que tuvo la apertura del mercado chino en la valorización de categorías como la vaca de conserva y otros animales que históricamente tenían una menor demanda en el mercado interno.

Para el titular del MAG, la ampliación de los destinos internacionales permite mejorar el aprovechamiento integral de la res. «Cuanto más mercados tengamos afuera y los frigoríficos exportadores puedan integrar mejor la res del animal, mejor plata va a derramar para el productor”, sostuvo.

En ese sentido, consideró que la posibilidad de acceder a nuevos mercados genera señales económicas que terminan impactando sobre las decisiones productivas y sobre el tipo de hacienda que llega al mercado.

De Liniers a Cañuelas

La historia del MAG está directamente vinculada con el antiguo Mercado de Liniers. Colombo recordó que aquel mercado funcionaba en un predio de unas 35 hectáreas dentro de la Ciudad de Buenos Aires y concentraba un importante movimiento de camiones y hacienda.

En 2016, las autoridades nacionales, provinciales y de la Ciudad comunicaron la decisión de avanzar con el traslado de la actividad fuera del ejido porteño. Frente a ese escenario, un grupo de consignatarios decidió encarar un proyecto propio para preservar un mercado concentrador y formador de precios.

“Tomamos la decisión y decidimos encarar este proyecto”, relató Colombo. Un total de 45 consignatarias adquirieron un campo de 110 hectáreas en Cañuelas y desarrollaron allí el nuevo mercado. La ubicación fue uno de los factores centrales del proyecto: el predio se encuentra sobre la Ruta 6, un corredor que conecta con distintos accesos y rutas nacionales que confluyen en el área metropolitana.

El objetivo fue construir una infraestructura capaz de sostener la operatoria ganadera y, al mismo tiempo, desarrollar un nuevo espacio de actividad vinculado con la cadena.

Un polo agroganadero en expansión

El proyecto trascendió la operatoria de compraventa de hacienda. Parte del predio fue destinada al desarrollo de nuevas instalaciones vinculadas con la actividad. Entre ellas se encuentra el centro de exposiciones de la Asociación Argentina de Angus, construido sobre un terreno de aproximadamente cuatro hectáreas adquirido a partir del desarrollo del proyecto. “Acá se va desarrollando muy lentamente un polo agroganadero”, describió Colombo.

La expectativa es que el entorno continúe incorporando empresas y organizaciones vinculadas con la cadena: consignatarias, asociaciones de criadores, veterinarios, empresas dedicadas a la exportación de caballos, transporte de hacienda y servicios logísticos, entre otras actividades.

La localización y la concentración de servicios apuntan a generar un efecto de aglomeración alrededor del mercado, con mayor circulación de empresas, trabajadores y proveedores.

Carlos «Carli» Colombo, presidente del Mercado Agroganadero de Cañuelas.

Más que un mercado de hacienda

La dimensión económica del MAG excede el valor de los animales comercializados. Según Colombo, la estructura genera alrededor de 150 puestos de trabajo directos e indirectos dentro del propio mercado, mientras que las 45 casas consignatarias representan otros 400 a 500 puestos vinculados con la actividad.

A esto se suma el movimiento generado por el transporte de hacienda y toda la cadena de servicios asociada a los camiones: talleres, mantenimiento, reparación y neumáticos, entre otros.

“Cuando empezás a dar vuelta la roca, empieza a derramar trabajo no solo para el sector, sino para afuera”, resumió Colombo.

La actividad también convierte al predio en un punto de encuentro para productores, consignatarios, representantes comerciales, compradores y otros actores de la cadena.

El desafío hacia adelante, según Colombo, pasa por consolidar ese desarrollo y mantener el papel que el mercado ocupa dentro de la cadena de valor de la carne argentina.