Semáforo de Coninagro: Compleja situación de las economías regionales

El semáforo de Coninagro indicó que 8 de las 19 economías regionales se encuentran en estado de crisis, mientras que bovino, granos, ovinos y miel atraviesan una buena situación.

La Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro) difundió su semáforo de economías regionales en el que realiza un relevamiento de 19 actividades productivas de la Argentina, correspondiente al mes de mayo. De ese total, 8 se encuentran en un estado de crisis o mostrando signos críticos, 7 marcan una señal de advertencia, y 4 de ellas están en buen estado.

Entre las actividades en rojo se encuentra la yerba mate, arroz, vino y mosto, hortalizas y algodón, maní, leche y mandioca. En la mayoría de estos casos, el problema principal estuvo en que los precios que reciben los productores se mantuvieron prácticamente estancados o crecieron por debajo de la inflación a la vez que aumentaron los costos operativos. “Esto termina deteriorando la rentabilidad y dificulta la recuperación”, señaló Coninagro.

Las actividades que figuran en verde fueron bovinos, ovinos, granos y miel. En estos sectores predominó un escenario favorable para el negocio, con precios que crecieron por encima de la inflación. La excepción fue granos, donde preocupa el fuerte aumento de los fertilizantes nitrogenados y del gasoil. A esto se sumó un desempeño positivo tanto en los mercados como en los indicadores productivos.

En tanto, las actividades que permanecieron en amarillo fueron forestal, tabaco, cítricos dulces, peras y manzanas, aves, porcinos y papa. Estos sectores mostraron un panorama más heterogéneo: los precios no lograron seguir el ritmo de la inflación, la demanda se mantuvo estable o con escaso dinamismo y los costos continuaron elevados. “La combinación derivó en períodos de recuperación prolongados y en dificultades para consolidar mejoras sostenidas”, explicó el informe.

En ese período, 8 de las 19 economías relevadas permanecieron en situación crítica durante más de la mitad del tiempo. Entre los casos más comprometidos se destaca la vitivinicultura, que registró indicadores en rojo en más del 72% de los meses analizados. Le siguen la actividad lechera, arrocera y citrícola, con el 64%.

Particularmente relevantes son los casos de las economías vitivinícola y yerbatera, que atraviesan prolongados períodos de crisis. La vitivinicultura acumula 41 meses consecutivos en color rojo, desde enero de 2023 hasta el presente relevamiento correspondiente a mayo de 2026, lo que representa más de tres años continuos en situación crítica. Por su parte, la actividad yerbatera registra 26 meses consecutivos en rojo, desde abril de 2024, reflejando más de dos años de deterioro sostenido en sus indicadores.

En contraste, algunas actividades mostraron trayectorias más favorables. Las carnes bovinas, porcina y aviar se ubicaron en verde en una proporción significativa de los meses relevados (49% en bovinos y porcinos 47%, y 41% en aves). A este grupo también se suman la producción manisera (38%) y el complejo granario (47%), mostrando un mejor desempeño en el período desde que se elabora el relevamiento.

En los primeros cinco meses de 2026, las 19 actividades relevadas exportaron por U$S 26.183 millones, lo que representa un incremento del 21% respecto del mismo período de 2025 (U$S 21.606 millones) y un aumento del 36% en comparación con el promedio de los últimos diez años para igual período (U$S 19.273 millones).

Dentro del ranking exportador, el principal protagonista volvió a ser el complejo granario (soja, maíz, trigo, girasol, cebada y sorgo), que concentró U$S 20.609 millones, equivalentes al 79% del total exportado. Dentro de este complejo, la soja explicó el 48% del valor, seguida por el maíz con el 19,5% y el trigo con el 14%. El girasol y la cebada aportaron el 11,6% y el 6%. En segundo lugar, se ubicó la cadena bovina, con exportaciones por U$S 2.323 millones, equivalentes al 7,6% del total. Más atrás se posicionaron la lechería, con U$S 727 millones, y la actividad manicera, con U$S 548 millones.

Por el lado de las importaciones, se registraron compras externas por U$S 2.006 millones en los primeros cuatro meses del año, muy por debajo del nivel exportado. Para dimensionar esta relación, en los primeros 5 meses del año se exportó aproximadamente 13 veces lo que se importó (U$S 26.183 millones vs. U$S 2.006 millones). Al igual que en exportaciones, el complejo granario lideró las importaciones con U$S 1.667 millones (83% del total), seguido por la actividad forestal con U$S 77 millones. En tercer lugar, se ubicó el sector porcino, con U$S 74 millones y seguido del bovino con U$S 67 millones.