El 51% de las industrias de Córdoba percibe números negativos en su actividad

Un relevamiento del primer trimestre realizado por la Unión Industrial de Córdoba muestra expectativas divididas y un fuerte freno a la inversión.

La Unión Industrial de Córdoba (UIC), realizó su informe de “Pulso Productivo” correspondiente al tercer trimestre de 2026, donde muestra que la industria de Córdoba no logra consolidar su recuperación y el 51% de las empresas percibe un deterioro de su situación general respecto de un año atrás.

Durante el tercer trimestre de 2026, el 36% de las firmas informó una caída de la producción, mientras que el 38% mantuvo sus niveles de actividad y apenas el 26% consiguió crecer. Los resultados muestran un escenario particularmente desfavorable para las micro y pequeñas industrias, frente a un mejor desempeño de las compañías medianas y grandes.

Las compañías medianas y grandes sostienen principalmente la recuperación productiva, con mejores resultados en los sectores de software y alimentos y bebidas. En contraste, las micro y pequeñas industrias enfrentan mayores dificultades para mantener su actividad, mientras que autopartes, maquinaria agrícola y audiovisual figuran entre los sectores con desempeño desfavorable.

Las diferencias se profundizan al comparar la situación actual con la de un año atrás. Entre las microempresas, el 60% aseguró que sus condiciones empeoraron, por encima del 51% registrado para el conjunto. Además, el 41% de las compañías de menor tamaño trabaja por debajo de la mitad de su capacidad instalada, mientras que una amplia mayoría de las medianas opera por encima del 70%.

De esta manera, una de cada cuatro empresas considera inviable la situación competitiva actual, y solo el 6% considera que el sector tiene una competitividad fuerte. Siguiendo la misma vía, un 29% considera la competitividad condicionada por factores impositivos/regulatorios, 23% por factores en la inversión, y otro 15% considera un cambio total en el modelo de negocio actual.

En este contexto, el 74% de las empresas se describe como expectante o preocupada, reflejando un clima de cautela que atraviesa al conjunto del sector. Asimismo, otro 15% se describe como cansada y agotada, y solo un 10% como confiada.

El deterioro de la actividad también se refleja en el empleo industrial. Durante el tercer trimestre, el 31% de las empresas redujo su plantel de trabajadores, mientras que el 55% mantuvo su dotación y solamente el 14% incorporó personal. La situación es especialmente desfavorable entre las microempresas, donde el 41% registró una disminución de sus trabajadores, frente al 23% de las pequeñas firmas y de las medianas y grandes.

La debilidad de la demanda figura como el principal obstáculo para el desarrollo industrial, mencionada por el 44% de las empresas, seguida por la presión impositiva, con el 41%. Los costos laborales y financieros fueron señalados por el 18% de las firmas en cada caso, mientras que el 12% identifica la apertura de importaciones entre sus dificultades.

Las expectativas para los próximos 12 meses mantienen las diferencias que atraviesan al sector, con un 35% de las empresas que anticipa una nueva caída de la actividad, otro 35% que proyecta estabilidad y apenas un 30% que espera crecer. Las decisiones de inversión reflejan esa desigualdad. Entre las micro y pequeñas empresas, el 31% contempla invertir para crecer y el 25% para sostener su capacidad productiva. En las medianas y grandes, esos porcentajes ascienden al 41% y al 38%, respectivamente.