Conformidad en las entidades por los anuncios de Milei en la Exposición Rural

Tanto la Mesa de Enlace como el resto de las organizaciones vinculadas al sector valoraron la decisión presidencial, especialmente el hecho que la baja de retenciones sea permanente.

Aunque todas las declaraciones públicas, de referentes y comunicados de prensa, ponen el foco en la necesidad de continuar con el camino de baja en los derechos de exportación de los diferentes productos agropecuarios hasta llegar a su total eliminación, es evidente la gran aprobación en el sector que generó la medida presidencial. Tal vez porque esperaban menos, desde algunos puntos de baja para la carne hasta una compleja operación con bonos para recuperar parte de lo que se llevan los tributos, lo cierto es que Milei logró sorprender al campo.

Hay que recordar que luego de la reunión que mantuvieron el martes de la semana con Milei, los titulares de las entidades que conforman la Mesa de Enlace no sabían muy bien qué decir, más allá de las medidas palabras de rigor. Lo que trascendió del encuentro fue una frase del presidente: «Yo me ocupo de la macro, del resto háganse cargo ustedes», lo que dejó casi sin respuesta a los dirigentes. Incluso, a partir de allí salieron a la luz algunas «internas» en una entidad.

Y como siempre ocurre, cuando lo ofrecido en más que lo esperado, el efecto es mayor. Y en eso hay que darle la derecha a la estrategia de comunicación del Gobierno, que supo manejar los tiempo, guardar las cartas y mostrarlas en el momento justo. Este medio había mencionado las expectativas que durante la semana se estaban creando en torno al discurso presidencial, potenciado por la visita a la Exposición Rural de Palermo de las máximas figuras gubernamentales.

En la línea de tiempo, la puesta presidencial logró los objetivos buscados: apuró la comercialización de granos, particularmente de soja, hasta el 30 de junio (fin de la reducción de retenciones); ahora recompone la relación con el campo bajándolas nuevamente. Y de manera definitiva.

La medida llega en un complejo momento para el campo, en donde el peso de los tributos se potencia con los bajos precios internacionales de los productos más significativos, especialmente la soja. Con unos puntos menos de retenciones en el complejo sojero y maicero, más la baja ya decretada para trigo y cultivos de invierno, la rentabilidad asoma tímidamente en el sector.

Y ya se sabe, si las condiciones climáticas ayudan y algo acompaña el contexto, los productores no dudan: van con todo. Habrá que esperar la evolución de otras variables (dólar, financiación, precios) para avanzar en una campaña que viene complicada, aunque desde ayer un poco menos.

Pablo Correa – Cadena de Valor