«Sin el freno de mano de la presión fiscal, el campo podría tener mucho más desarrollo y producción»

Tras la vuelta del Congreso de Aapresid al predio Metropolitano de Rosario, su presidente, Marcelo Torres, analizó los desafíos del sector agropecuario argentino. Reclamó un marco fiscal lógico, advirtió sobre la preocupación por el avance de las labranzas y destacó el potencial de crecimiento del país si se imitan las reglas de juego claras de la región.

El Congreso de la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid) cerró una exitosa edición en la sede del predio Metropolitano de Rosario. El presidente de la entidad, Marcelo Torres, reflexionó sobre la coyuntura del sector y las oportunidades de desarrollo de la Argentina.

Entre los ejes centrales, Torres enfatizó la necesidad de contar con previsibilidad política y económica para el agro nacional. «Tratar de primero tener reglas claras, ojalá tengamos un rumbo previsible para el agro, más allá de los gobiernos que se sucedan, como ocurre en Brasil», planteó Torres, marcando que, a pesar de los contrastes políticos en el país vecino entre gestiones como las de Lula da Silva y Jair Bolsonaro, se mantiene una línea clara para la producción.

Al respecto, subrayó las marcadas diferencias en el crecimiento de ambas naciones durante los últimos años: «Brasil multiplicó por cinco su producción granaria del 2000 para acá y Argentina solamente por dos y medio», remarcó en términos relativos.

Para alcanzar dicho crecimiento, el titular de Aapresid instó a un reordenamiento económico. «El desarrollo tiene que ver con el laburo y con que haya producción y tengamos un marco fiscal lógico. Sin ese freno de mano el campo podría tener mucho más desarrollo, mucho más producción, podríamos fertilizar más, tener más cosecha, podríamos desarrollar los campos bajo riego», aseguró Torres. Asimismo, apuntó a la bioeconomía y al agregado de valor mediante la transformación de granos como el maíz en carnes o biocombustibles, proceso que requiere de la apertura de mercados internacionales.

En el plano estrictamente productivo y enfocado en la salud física, química y biológica del recurso central de la agricultura, Torres manifestó la preocupación de Aapresid por el avance de la labranza. Consideró que esta práctica responde a medidas que el productor tomó en el corto plazo producto de años condicionados por la coyuntura macroeconómica: «El productor estuvo muchos años prestando atención a otras cuestiones extra productivas que hacían a su resultado, que eran decisiones del dólar que teníamos, devaluaciones, brecha cambiaria, si se endeudaban en pesos o en dólares».

Frente al panorama actual, Torres proyectó un retorno a las bases de la producción y la eficiencia: «Ahora que tenemos que volver a la eficiencia productiva, vamos a tener que planificar nuestros modelos productivos, las rotaciones, los cultivos de servicio», enfatizó, vinculando esta necesidad técnica directamente con el lema propuesto para el congreso.