Miguel Taverna: “La relación entre producción e industria es un factor clave de competitividad para la lechería”

El referente del INTA Rafaela sostuvo que la eficiencia productiva e industrial ya no alcanza por sí sola y planteó la necesidad de construir estrategias conjuntas para ganar mercados, agregar valor y fortalecer la cadena láctea.

La competitividad volvió a ocupar un lugar central en el debate lechero durante TodoLáctea. En ese marco, el ingeniero agrónomo Miguel Taverna, referente histórico de la lechería argentina y profesional asociado al INTA Rafaela, planteó que el desafío para el sector no pasa únicamente por mejorar la eficiencia en los tambos o en las industrias, sino también por fortalecer la articulación entre ambos eslabones.

Durante una entrevista con Cadena de Valor TV, el especialista señaló que habitualmente la competitividad se vincula con la necesidad de producir más eficientemente, tanto en la producción primaria como en el procesamiento industrial. Sin embargo, advirtió que existe un componente adicional que cobra cada vez mayor relevancia en los principales países productores.

“El planteo es que los dos elementos son importantes, la eficiencia en los dos eslabones, pero la relación y el trabajo conjunto entre el sector industrial y el sector productor para establecer una estrategia común aparece como un factor de competitividad adicional”, explicó.

Según Taverna, en un escenario global cada vez más exigente, la construcción de estrategias compartidas resulta fundamental para capturar valor, acceder a nuevos mercados y responder a las demandas de calidad que plantean los consumidores. “Hay que ir a pelear la captura de valor, los negocios, los aspectos de calidad y de acceso a los mercados. Ahí la articulación entre producción e industria adquiere una trascendencia cada vez más importante”, sostuvo.

Los obstáculos para una estrategia común

Consultado sobre las dificultades que históricamente han limitado una mayor integración dentro de la cadena láctea, Taverna consideró que gran parte de los problemas tienen origen en el contexto macroeconómico argentino. En ese sentido, mencionó los períodos de alta inflación, la incertidumbre económica, la elevada presión impositiva y la existencia de mercados informales como factores que dificultan la construcción de acuerdos de largo plazo. Para graficar, subrayó que “todo eso indudablemente no es un buen marco para este tipo de situaciones que requieren otro nivel de planificación y de trabajo conjunto”

No obstante, observó que algunos cambios recientes podrían contribuir a generar un escenario más favorable para la cooperación entre productores e industrias. “Esperemos que el descenso de la inflación y la aparición del crédito permitan generar otra situación, que les permita a los dos actores principales de la cadena salir de los aspectos coyunturales y tener una mirada de mediano y largo plazo”, señaló.

Pensar más allá de la coyuntura

Para Taverna, uno de los principales desafíos que enfrenta la lechería argentina es abandonar una lógica centrada exclusivamente en la resolución de conflictos coyunturales y avanzar hacia estrategias sostenidas en el tiempo. Sobre ese aspecto, indicó que «el problema es que muchas veces la visión era solamente de corto plazo. Se requiere otro tipo de estrategias que permitan trabajar a más largo plazo”.

Desde su perspectiva, la competitividad de la cadena láctea no dependerá únicamente de incorporar tecnología o mejorar indicadores productivos, sino también de la capacidad de productores e industrias para construir objetivos compartidos y desarrollar una agenda común que permita fortalecer el posicionamiento del sector en los mercados. Bajo esa mirada, la coordinación entre los distintos actores de la cadena puede transformarse en una de las principales ventajas estratégicas para el desarrollo futuro de la lechería argentina.

Miguel Taverna, un referente ineludible de la lechería argentina