Desde Expoagro, el directivo analizó el nuevo escenario de la ganadería, destacó el rol de la sanidad y planteó interrogantes sobre los cambios en la vacunación contra la aftosa.
En el marco de Expoagro, Juan Roo, gerente General del laboratorio CDV, aseguró que la ganadería argentina atraviesa un “escenario fantástico”, con mejores perspectivas para el productor, aunque advirtió que el desafío sanitario —y en particular los cambios en la vacunación contra la fiebre aftosa— exige cautela y responsabilidad.
“Siempre esperamos un momento donde la ganadería tuviera la preponderancia que alguna vez tuvo en nuestro país”, sostuvo Roo, y remarcó que hoy el negocio ganadero ofrece un horizonte “mucho más realista”, en contraste con la agricultura, por tratarse de una actividad de más largo plazo.
Sanidad y prevención, en el centro del sistema
Desde la mirada de la industria veterinaria, Roo fue categórico al señalar que la sanidad se consolidó como un eje estratégico para mejorar la productividad. “La prevención es la herramienta más importante que hoy tiene el productor ganadero”, afirmó.
En esa línea, explicó que los principales objetivos pasan por mejorar indicadores clave como el destete, la preñez y la parición. Para ello, destacó la necesidad de una mayor adopción tecnológica y del trabajo conjunto con veterinarios, a quienes definió como “el asesor natural del productor”.
“Los laboratorios invertimos cientos de millones para desarrollar herramientas que permitan mejorar la performance de los rodeos. El desafío es que esas tecnologías se utilicen correctamente en el campo”, agregó.
Aftosa: un estatus a cuidar y dudas sobre el nuevo esquema
Uno de los puntos más sensibles de la entrevista fue la modificación en el esquema de vacunación contra la aftosa. Roo reconoció que se trata de un tema “complejo” que debe abordarse con “mucho cuidado y responsabilidad”.
“La Argentina tiene un muy buen estatus sanitario y eso hay que cuidarlo. Contamos con vacunas de altísima calidad, con niveles de protección superiores al 98% en pruebas muy exigentes”, señaló.
Si bien evitó cuestionar directamente la decisión oficial, planteó una de las principales incógnitas que abre el nuevo esquema: el intervalo sin vacunación en animales de parición primaveral. “Van a estar seis o siete meses sin vacunar, y ahí está la duda”, advirtió.
En ese sentido, insistió en la necesidad de sostener controles sanitarios, especialmente en fronteras, para minimizar riesgos. “Si mantenemos el estatus sanitario, no deberíamos tener problemas, pero hay que seguir trabajando para garantizarlo en el tiempo”, subrayó.
Polémica por el ingreso de nuevas vacunas
Roo también se refirió a la posible incorporación de nuevas vacunas al mercado local, un tema que genera controversia en el sector. Según explicó, se trata de desarrollos provenientes de plantas que actualmente no están operativas y que presentan diferencias en términos de duración y calidad.
“La principal contra es que son vacunas con una duración de seis meses, cuando el plan sanitario exige un mínimo de 12 meses”, indicó.
Además, señaló que no habría diferencias de precio significativas, pero sí podrían existir brechas en términos de calidad. “Será el veterinario y el productor quienes definan qué vacuna aplicar y cómo cuidar su rodeo”, planteó.
CDV: liderazgo local y expansión global
Finalmente, Roo repasó el posicionamiento de CDV en el mercado. La empresa cuenta con más de 40 años de trayectoria, tres plantas productivas y una participación cercana al 30% en el mercado argentino de biológicos veterinarios.
En cuanto a la estrategia a futuro, destacó un fuerte proceso de internacionalización. “Estamos registrando productos en 51 países y este año vamos a recibir 17 auditorías internacionales, luego de una inversión de 100 millones de dólares en nuestra tercera planta”, detalló.
El objetivo, concluyó, es consolidar la presencia global de los biológicos desarrollados en el país. “Queremos llevar los productos argentinos al mundo”, afirmó.
En un contexto de recuperación de la ganadería, la sanidad animal —y especialmente la discusión en torno a la aftosa— se posiciona como un factor clave para sostener la competitividad y el crecimiento del sector.