Un plan piloto impulsado por el Ministerio de Bioagroindustria incorpora cobertura por sequía e inundaciones, dos riesgos sin oferta comercial en Argentina. La iniciativa alcanza a unas 500 mil hectáreas de unos 800 productores que participan del programa de Buenas Prácticas Agropecuarias.
La Provincia de Córdoba puso en marcha un plan piloto de seguro multiriesgo agrícola, una herramienta inédita en la Argentina por su alcance territorial y por el tipo de eventos climáticos que cubre. El esquema incorpora riesgos sistémicos como sequía e inundaciones, dos fenómenos que actualmente no cuentan con una oferta aseguradora comercial masiva en el país.
“Este seguro multiriesgo o multiclima es distinto a las coberturas tradicionales que existen en Argentina, como granizo, heladas o viento. Acá hablamos de eventos sistémicos que afectan grandes superficies productivas y que, hasta ahora, no tenían cobertura disponible”, explicó el ingeniero agrónomo Carlos Comas, gerente de Riesgo Agropecuario del Grupo Asegurador La Segunda, en diálogo con Pablo Correa en Cadena de Valor TV.
Un programa sin antecedentes en el país
El carácter inédito del plan radica en su escala: 500 mil hectáreas aseguradas bajo un esquema multiriesgo, algo nunca visto en el mercado argentino. “Nunca hubo un seguro multiriesgo de esta magnitud. Esto fue posible gracias a una decisión política del gobierno de Córdoba, que permitió que el proyecto se concrete”, señaló Comas.
El programa comenzó a implementarse en diciembre y actualmente ya alcanza a más de 800 productores agropecuarios. Un aspecto central es que el seguro es gratuito para los productores, ya que la provincia contrata el 100% de la póliza. Como condición, los beneficiarios deben estar inscriptos en el programa de Buenas Prácticas Agropecuarias (BPA).
“Los productores delimitan sus lotes mediante polígonos, actualizan los cultivos implantados —en este caso soja y maíz— y sobre esas hectáreas se activa la cobertura por sequía e inundación”, explicó el directivo.
Pool de aseguradoras y respaldo internacional
Desde el punto de vista técnico y financiero, la estructura del seguro requirió un armado complejo. “Estos riesgos catastróficos no pueden ser asumidos por una sola aseguradora. Por eso conformamos un pool de cuatro compañías líderes del mercado agropecuario, entre ellas La Segunda”, detalló Comas.
Además, fue clave el respaldo del reaseguro internacional, con participación de empresas de Alemania, España, Suiza y Brasil. “Una parte importante del riesgo se traslada al exterior, lo que permite que el seguro sea viable”, explicó.
Proyección regional y debate sobre el financiamiento
De cara al futuro, el plan piloto cordobés podría ampliarse a otras provincias de la región centro. “Estamos conversando con Santa Fe y Entre Ríos. La idea es que deje de ser un piloto y se transforme en un seguro regional”, anticipó Comas.
En ese proceso, uno de los puntos a definir será el financiamiento. “Las tasas de un multiriesgo pueden ser hasta tres veces superiores a las de un seguro de granizo. Para el productor, eso representa un costo significativo”, indicó. Por ese motivo, en otros países el pago de la prima se reparte entre el Estado nacional, provincial y, en algunos casos, municipal.
“El riesgo no es solo del productor. Cuando hay sequía sufre toda la cadena: proveedores, acopiadores, aseguradoras y el propio Estado, que termina asistiendo con emergencias. Este tipo de seguros permite mayor previsibilidad y sustentabilidad del sistema”, remarcó.
Un cambio en la lógica del seguro agrícola
El funcionamiento del multiriesgo también implica un cambio cultural. No se basa en peritajes puntuales, sino en rendimientos promedio. “Hay un gatillo productivo. Por ejemplo, si la soja rinde menos de 10 quintales por hectárea, se activa la indemnización, que se calcula en dólares según la caída del rendimiento”, explicó Comas.