Avicultura: entre la oportunidad de exportar más a Europa y el impacto de la influenza aviar

Carlos Sinesi, de CEPA, destacó el potencial del acuerdo UE-Mercosur para ampliar ventas externas, pero advirtió por los efectos de los brotes sanitarios y la presión del mercado interno.

El sector avícola argentino combina expectativas de crecimiento en el plano internacional con desafíos sanitarios que condicionan su desempeño. Así lo planteó Carlos Sinesi, director ejecutivo del Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA), en diálogo con Cadena de Valor TV.

Clave exportadora: el acuerdo con Europa

Uno de los principales factores de expectativa es el avance del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, una negociación de largo recorrido que el sector viene siguiendo desde hace más de 25 años.

Según Sinesi, este entendimiento podría generar un salto significativo en las exportaciones: “Podemos llegar a duplicar los envíos de carne aviar a la Unión Europea, e incluso superarlo en volumen”.

Mientras los países del Mercosur avanzan en su aprobación —con Argentina y Uruguay ya habiéndolo validado—, el foco está puesto ahora en la implementación del acuerdo en Europa.

Influenza aviar: un freno recurrente

En paralelo, la sanidad vuelve a aparecer como un factor crítico. Durante febrero se registraron nuevos casos de influenza aviar en Buenos Aires y Córdoba, lo que obliga a activar protocolos estrictos.

“Cada brote implica limpiar, desinfectar, sacrificar animales y esperar al menos 28 días para recuperar el estatus sanitario”, explicó Sinesi.

Estos episodios impactan directamente en las exportaciones, ya que muchos mercados restringen el ingreso de productos ante la detección de la enfermedad.

Frente a este escenario, el sector avanzó en la implementación de la zonificación sanitaria, en coordinación con el SENASA.

Este esquema permite delimitar áreas restringidas en torno a los focos —que pueden variar entre 10 y 50 kilómetros— y sostener exportaciones desde zonas libres, según los criterios de cada destino.

Actualmente, Argentina cuenta con cerca de 100 mercados abiertos para carne aviar, aunque las condiciones de acceso varían según el país.

Consumo interno y precios

En el mercado local, el consumo está fuertemente influido por la evolución de los precios relativos. En ese sentido, Sinesi señaló que la recomposición de la carne vacuna generó cierto alivio para el sector avícola.

“La carne vacuna estuvo muy retrasada y eso nos obligó a ajustarnos. Cuando se recompone, nos permite acomodar nuestros precios”, indicó.

Sin embargo, el poder adquisitivo sigue siendo un condicionante clave, lo que mantiene a la carne aviar como una de las proteínas más accesibles.

Producción y destino

Con una producción diaria cercana a los tres millones de pollos, el sector enfrenta el desafío de colocar ese volumen entre el mercado interno y las exportaciones.

En ese equilibrio, la evolución sanitaria y las condiciones de acceso a los mercados internacionales seguirán siendo determinantes para el desempeño de la actividad.