El rendimiento se ubica dentro del promedio histórico, aunque en el este de la región, la falta de lluvias castigó la productividad de los cultivos, con resultados que van de 70 a 80 qq/ha.
La cosecha de maíz de primera comienza a tomar forma en la zona núcleo: con solo el 10% de la superficie recolectada, el rinde promedio se ubicó en 100 quintales por hectárea (qq/ha), cumpliendo con el nivel promedio de la región de 97 qq/ha, según indicó la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).
De esta manera, estos resultados dentro de lo común no implican que no haya una fuerte disparidad dependiendo de la zona, sobre todo en la franja este, que fue muy golpeado por la falta de agua, ocasionando rindes por debajo del promedio. En buena parte del este hay rindes de 70 a 80 qq/ha, mientras que el oeste supera los 105 qq/ha.
En este sentido, puntualizó que hay zonas con grandes brechas entre rindes, como en Marcos Juárez, con 95 quintales de diferencia entre techos y pisos. “Para tener en cuenta, al 24 de febrero del 2026, el rinde de indiferencia calculado para el maíz temprano en situación de alquiler era de 98 qq/ha”, detallan desde la entidad.
En el centro-sur de Santa Fe, donde el progreso llega al 13%, los resultados se mueven en torno a los 100 qq/ha. En Carlos Pellegrini, los primeros lotes cosechados oscilan entre 120 y 90 qq/ha.
Al sur de la provincia, el avance es del 19%. En Bigand, por ejemplo, ya se levantó el 35% del área, con rindes que rondan los 90 qq/ha. En Venado Tuerto, con apenas un 2% cosechado, los primeros lotes —de ciclos más cortos— están mostrando rindes superiores a los 100 qq/ha, con picos de hasta 130 qq/ha.
En el norte bonaerense, en la zona de Colón, “el ánimo es optimista”, indicaron desde la BCR, ya que, con apenas un 5% cosechado, los técnicos de la entidad destacan el potencial de la campaña: “los primeros rindes vienen muy bien, todos arriba de 100 quintales”. Incluso, los especialistas mencionan lotes cerrados con promedios de 125 a 145 qq/ha, y picos de hasta 210 qq/ha en planteos que destacan por su nivel de manejo.
En tanto, el sudeste de Córdoba lleva alrededor del 5% de avance. En Marcos Juárez, los rindes promedio se ubican en 120 qq/ha, aunque con una variabilidad muy marcada, que va desde 70 hasta 165 qq/ha.
Por su parte, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) señaló que las recientes precipitaciones registradas en distintas regiones agrícolas del país contribuyeron a mejorar la condición hídrica de los cultivos de soja y maíz, en un contexto en el que también avanza la cosecha de girasol con rendimientos dispares según la zona.
En el caso de la soja, las lluvias beneficiaron principalmente al NOA, el centro de Santa Fe, el sur de Córdoba y el oeste de Buenos Aires. A pesar de este alivio hídrico, la proporción de lotes con condición hídrica Óptima/Adecuada registró una leve caída de 2 puntos porcentuales, debido a que amplias áreas de Chaco, el norte de Santa Fe y el centro y sur de Buenos Aires todavía requieren nuevas precipitaciones.
De todos modos, el estado general del cultivo muestra señales positivas: el 74% del área implantada presenta una condición de Normal a Excelente, reflejando mejoras tras las lluvias de los últimos días. En cuanto al desarrollo del cultivo, el 27% de la soja de primera ya inició la etapa de llenado de grano, fase clave para la definición del rendimiento.
En paralelo, el 40% de la soja de segunda atraviesa el período de definición de rendimiento con ciertas limitantes hídricas, especialmente en ambas zonas núcleo. Bajo este escenario, se mantiene la proyección de producción nacional en 48,5 millones de toneladas.
Por su parte, la cosecha de maíz ya alcanza el 7,2% del área nacional. Las tareas se concentran principalmente en el Núcleo Norte y el Centro-Este de Entre Ríos, donde los rendimientos promedio se ubican en 95,7 y 65,2 quintales por hectárea, respectivamente. Además, se observan avances incipientes en el Núcleo Sur, el Centro-Norte de Córdoba y el Centro-Norte de Santa Fe.
En el caso del maíz tardío, el panorama hídrico también mejoró tras las precipitaciones recientes. Actualmente, el 73,9% del área se encuentra en condición hídrica entre Adecuada y Óptima. La condición del cultivo se mantiene mayormente favorable, con el 87,4% de los lotes entre Normal y Excelente, lo que permite sostener la proyección de producción en 57 millones de toneladas.