El Departamento de Agricultura de Estados Unidos espera una cosecha récord de soja sudamericana 248,8 millones de toneladas. En cuanto a los cereales, estima una caída a nivel mundial.
El panorama de los granos gruesos y finos muestra realidades dispares. Mientras Sudamérica consolida producciones históricas en soja con Brasil a la cabeza, el maíz experimenta caídas productivas en Estados Unidos y a nivel mundial. Por su parte, el mercado del trigo se encamina a una menor oferta global por mermas en los principales países exportadores y bajas existencias en China.
De esta manera, a partir de los recientes informes emitidos por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), la Compañía Nacional de Abastecimiento de Brasil (CONAB), la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación (SAGyP) y la Bolsa de Cereales de Córdoba (BCCBA), trazan un mapa comercial con marcadas oscilaciones en los volúmenes de oferta, stock y consumo para los principales cultivos.
En el hemisferio sur, la campaña 2025/26 de soja concluye con excelentes resultados productivos. En Brasil, finalizó la cosecha con un volumen récord estimado por la CONAB de 180,2 millones de toneladas, lo que representa un incremento de 8,7 millones respecto al ciclo previo. En Argentina, las labores prácticamente concluyeron y la SAGyP proyecta una producción cercana a los 50 millones de toneladas, ubicándose en el promedio de las últimas tres campañas.
Por otra parte, considerando el resto de los principales países productores de soja en Sudamérica (Paraguay, Bolivia y Uruguay), se estima alcanzar una producción conjunta récord de aproximadamente 248,8 millones de toneladas de soja durante la campaña 2025/26 (9,7 millones de toneladas por encima de lo producido durante el ciclo previo).
Para el ciclo 2026/27, las miradas se trasladan a los Estados Unidos, ya que, al 15 de junio, la siembra cubrió el 95% del área proyectada (34,3 millones de hectáreas, un 4,5% más que el año previo). El 66% del cultivo reporta una condición buena y excelente. Pero el 25% del área sojera estadounidense presenta condiciones de sequía, 12 puntos porcentuales por encima del año anterior (13%), convirtiéndose en una variable crítica para el período definitorio del cultivo.
Asimismo, el USDA proyecta una cosecha norteamericana de 120,7 millones de toneladas (+4%) y un consumo interno récord de 77,8 millones de toneladas. Las exportaciones crecerían un 7,9% hasta los 44,4 millones de toneladas, reduciendo los stocks finales a 8,4 millones de toneladas, con una relación stock/consumo del 6,9%.
A nivel global, la producción de soja 2026/27 marcaría un récord de 441,3 millones de toneladas, con una relación stock/consumo del 28,3%, situándose por encima del promedio histórico (25%).
En el hemisferio sur, la dinámica del cereal expone realidades contrapuestas entre los principales socios del Mercosur. Por un lado, la CONAB estima una producción total en Brasil superior a los 140 millones de toneladas; sin embargo, el maíz safrinha —en plena cosecha con un avance del 7%— se ubicaría en 107,9 millones de toneladas, por debajo de los 113,2 millones del ciclo anterior. Por el otro, en Argentina, con más de la mitad del área recolectada, la SAGyP proyecta una producción récord de 70 millones de toneladas, lo que representa un salto interanual del 35,4%.
El USDA prevé una reducción del 3,5% en la superficie implantada (38,6 millones de hectáreas). Con la siembra finalizada, el 68% del cereal califica en estado bueno y excelente (4 puntos por debajo del año previo). Se proyecta una cosecha de 406,3 millones de toneladas (caída del 6%) y una contracción del 9% en las existencias finales (49,8 millones de toneladas).
La cosecha global para el ciclo 2025/26 caería a 1.300,4 millones de toneladas (26 millones de toneladas menos interanual). Las existencias finales retrocederán en más de 22 millones de toneladas, dejando la relación stock/consumo en un 21,3%, el valor más bajo de las últimas 14 campañas.
Por último, el mercado global del trigo de la campaña 2026/27 se perfila contractivo. El USDA proyecta una producción mundial de 820,1 millones de toneladas, un 3% por debajo del récord del ciclo previo, debido a mermas productivas en bloques clave como Rusia, Ucrania, la Unión Europea, Canadá, Estados Unidos y Australia. Como consecuencia directa, el comercio mundial se reduciría en casi 15 millones de toneladas, situándose en 212 millones de toneladas totales.
Un factor alcista latente radica en China, donde los stocks finales descenderán a 120,9 millones de toneladas, su nivel más bajo en 10 años. Al ser el mayor productor global, pero destinar todo al consumo interno, cualquier necesidad de incrementar sus importaciones habituales (promedio de 9 millones de toneladas) operará como un fuerte soporte para los precios internacionales.