Distintas entidades dieron cuenta de la situación del trigo ya que varias hectáreas presentan excesos hídricos luego de las lluvias torrenciales registradas el fin de semana pasado.
Las recientes lluvias registradas en zonas productivas de trigo en Argentina, especialmente en el oeste del área agrícola, mejoraron considerablemente la superficie implantada y las perspectivas para el cereal en esos sectores, señaló la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) y la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR). En ese sentido, la condición del trigo sigue siendo de muy buena a excelente en el 80% y 98 del área sembrada.
Si bien un 27,3% de la superficie presenta excesos hídricos, concentrada fundamentalmente sobre el este y sur del área agrícola donde se empiezan a informar la aparición de focos de enfermedades fúngicas, un 98 % del área en pie mantiene condición de cultivo entre normal a excelente.
A medida que drena el agua, “los técnicos comentan que en gran parte de los lotes se mantiene la posibilidad de un alto techo productivo. En el sudeste de Córdoba, los trigos tienen una gran producción de macollos, con altas expectativas de supervivencia y rindes muy elevados. En el centro-sur de Santa Fe, como en María Susana, los técnicos destacan que los rindes pueden alcanzar 60 qq/ha, si no se registran heladas tardías”, señala la BCR.
A nivel regional, 25% del área con trigo se encuentra en excelentes condiciones; 55% en muy buenas condiciones y 17% bajo condiciones buenas. Un 3% del área se considera en condiciones regulares a malas por mantenerse bajo agua en sectores bajos. Esos últimos cuadros se consideran perdidos por asfixia radicular.
Esto resulta favorable sobre todo para el 26,9% del cereal que se encuentra desde encañazón en adelante. Aunque hay una creciente preocupación por la recurrencia de las lluvias, el impacto en los cultivos de invierno se estima positivo en vistas a la creciente demanda de agua que presentarán al iniciar estadíos reproductivos.
Asimismo, la presión de enfermedades en trigo aumenta ante la alta humedad ambiental y es necesaria la aplicación de fungicidas en el corto plazo ya que la falta de piso y las demoras podrían agravar la situación. A esto se suma la fuerte pérdida de nitrógeno por lixiviación y desnitrificación lo que podría limitar el rinde del cereal. “El lavado de nitratos en trigo fue importante, pero los números no cierran para refertilizar”, advierten.