La Bolsa de Cereales de Buenos Aires proyecta un área destinada a soja de 19 millones de hectáreas. Igualmente hay incertidumbre por el clima y los mercados.
La Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) publicó su informe de pre campaña de soja, en el que estimó que la siembra 2024/2 alcanzará los 19 millones de hectáreas lo que representa una expansión interanual del área del 9,8%. Esta cifra refleja un aumento del 13% en relación con el promedio de los últimos cinco años.
La entidad detalló que el incremento en la superficie es producto de diversos factores, principalmente, por una mayor disponibilidad de terreno debido a una merma en la intención de siembra de maíz, sumado a un aumento en la superficie triguera que aumentaría la superficie de soja de segunda.
No obstante, existen factores bajistas que condicionan un mayor incremento de la superficie, “la primavera que presentará una variabilidad espacial en cuanto a las precipitaciones, en un marco de escenario climático bajo el fenómeno La Niña “débil”, y sumado al complejo escenario económico con una relación insumo/producto que desmejora respecto al ciclo previo y márgenes ajustados”, señala el informe.
Se trataría de la segunda recuperación consecutiva del área de soja a nivel nacional, impulsada principalmente por los planteos de primera en el norte del área agrícola. Asimismo, el aumento del área de cultivos de fina en la región central incrementaría la superficie de soja de segunda.
Si se toma la baja intención de siembra de maíz, como consecuencia la chicharrita, se espera que la superficie liberada por este cultivo sea reemplazada principalmente por la oleaginosa. Si analizamos por región el NOA, NEA, centro-norte de Córdoba y Santa Fe se vio una marcada tendencia a favor de la oleaginosa.
Asimismo, si bien los márgenes no son favorables para los cultivos de verano, dado que el cultivo de maíz requiere una alta inversión inicial, el menor requerimiento de inversión para la oleaginosa contribuye a una expansión de la superficie de soja de primera en ambos núcleos y el Norte de La Pampa-Oeste de Buenos Aires.
En cuanto al clima, actualmente, los perfiles sobre la mayor parte de Buenos Aires se encuentran bajo una adecuada condición de humedad en profundidad, situación semejante a la previa campaña.
No obstante, sobre zonas primicia tales como el Sur de Córdoba y el sudoeste de Santa Fe, se necesitan precipitaciones para recomponer la humedad en el perfil durante el mes de septiembre. La perspectiva para el inicio de la ventana de siembra en las regiones primicia del norte de Buenos Aires y sur de Córdoba y Santa Fe, auguran moderadas a escasas precipitaciones.
En cuanto al mercado, a inicios del 2024, el contrato de noviembre de la soja en Chicago promediaba los 452 US$ por tonelada. Hacia mediados de agosto, el precio cayó a su nivel más bajo del año, alcanzando 344 US$ por tonelada. En las últimas tres semanas, los precios repuntaron a 366 US$ por tonelada un 25% por debajo de los registros del año pasado y representa el valor más bajo desde septiembre de 2020.
Al comparar el precio a cosecha de la soja con el del maíz durante el período de pre-siembra, se observa que, aunque ambos han experimentado una reducción en comparación con la campaña anterior, el precio de la soja ha perdido competitividad relativa frente al maíz. Sin embargo, al analizar la relación histórica entre ambos, los precios relativos se mantienen en niveles promedios.
Por otro lado, los fertilizantes fosfatados registraron un incremento del 10% en comparación con el mismo periodo del ciclo anterior, mientras que los nitrogenados experimentaron una disminución del 5%.
En cuanto al resto de los insumos, los precios del combustible han subido un 20% respecto al ciclo previo, y se ubican un 18% por encima del promedio de las últimas cinco campañas. Por el contrario, los herbicidas aplicados en la oleaginosa han disminuido un 20% en comparación con el ciclo anterior y están un 29% por debajo del promedio histórico.