Aunque la campaña transita sin mayores daños por Spiroplasma, el crecimiento acelerado de la chicharrita en distintas regiones del país encendió las alertas y refuerza la necesidad de monitoreo para prevenir futuras crisis sanitarias.
La Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus Maidis dio a conocer su último trabajo donde destacó una expansión de la chicharrita durante la segunda quincena de marzo, lo que abre una ventana clave para profundizar el estudio del manejo del vector y evitar nuevos brotes severos como los registrados en la campaña 2023/24.
“Es importante seguir generando información sobre todo el patosistema, monitoreando trampas y cultivos, remitiendo insectos a la red entomológica para establecer su infectividad e inspeccionando síntomas foliares”, explican desde la Red, al tiempo que remarcan la importancia de comprender la evolución de la plaga en distintos contextos productivos.
El relevamiento muestra que el mayor crecimiento poblacional se registró en el NOA, considerado zona endémica, donde el 99% de las trampas se instaló sobre maíz. Allí, el 67% de las localidades presentó capturas superiores a 100 individuos por trampa, el nivel más alto. Este comportamiento coincide con cultivos en estadios reproductivos intermedios (R3-R4) y con niveles moderados de insectos portadores del patógeno.
En el NEA, también zona endémica, el escenario fue similar: el 67% de las localidades alcanzó la categoría máxima de capturas, con cultivos mayoritariamente en fases reproductivas (R2-R3).
En la región Litoral, el 70% de las trampas registró presencia del vector. Un 27% de las localidades mostró niveles bajos, mientras que el 24% alcanzó el máximo, con mayor incidencia en Entre Ríos.
Por su parte, en la región Centro-Norte se detectó presencia de la chicharrita en el 87% de las localidades, con un 46% en el nivel más alto, evidenciando un nuevo incremento poblacional.
Finalmente, en el Centro-Sur, si bien la incidencia sigue siendo menor, se observó un aumento: la presencia del insecto pasó del 20% al 39% de las localidades, aunque solo un 4% alcanzó niveles máximos.