Cómo influyen la apertura de mercados y la demanda externa en la billetera del productor ganadero

Durante la jornada del IPCVA concretada en Colonia Almada, Adrián Bifaretti, detalló la relación entre las acciones de promoción del Instituto y la formación del precio de la hacienda en el mercado interno y de exportación.

En el marco de la jornada organizada por el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) en la localidad cordobesa de Colonia Almada, Adrián Bifaretti, jefe del área de Promoción Interna de la entidad, explicó ante los productores la relación directa que existe entre las acciones del Instituto y el valor final de la hacienda.

Según detalló Bifaretti en la entrevista realizada durante el encuentro, el precio del ganado surge de una ecuación de dos partes. Por un lado, una pata vinculada a la escasez y oferta de animales, remarcando que actualmente se atraviesa un momento de escasez estructural de hacienda que favorece el alza de precios y genera una muy buena coyuntura. Por el otro lado se encuentra la demanda, ámbito en el cual el IPCVA trabaja para poner en valor la carne vacuna frente a la competencia con el pollo y el cerdo en el mercado local, y ante otros institutos de promoción competidores a nivel internacional.

El caso Japón y la oportunidad de la lengua vacuna

Al abordar la gestión en los mercados internacionales, donde las exigencias son más altas y los atributos de calidad más sofisticados, el especialista se refirió a la reciente noticia de la apertura del mercado de Japón. Según indicó, este proceso demandó unos 20 años de trabajo continuo mediante acciones que incluyeron la recepción de funcionarios de dicho país, la participación co-coordinada con el Gobierno en misiones comerciales y la presencia en ferias internacionales.

Respecto al potencial de Japón, Bifaretti puntualizó que en esta nueva etapa operativa resta la inspección de plantas, pero destacó el valor de productos específicos como la lengua vacuna. Este subproducto, que perdió relevancia en los hábitos de consumo del mercado interno argentino, es altamente demandado por los japoneses, cotizando entre 12.000 y 13.000 dólares la tonelada. En cuanto a las condiciones de acceso, precisó que la carne argentina ingresa en general con un arancel del 38,5 %, mientras que la lengua paga un 12 %, lo que representa una oportunidad de corto plazo mientras se negocian mejores condiciones arancelarias a mediano y largo plazo.

Asimismo, recordó el antecedente de China —actual principal destino en volumen de las exportaciones argentinas—, donde el IPCVA fue el primero en enviar una muestra y donde mantiene campañas activas de marketing.

La integración de la media res como clave del negocio

Durante la jornada, el referente del IPCVA enfatizó la necesidad de comprender la dinámica global de la cadena ganadera. A diferencia de la industria automotriz, que genera valor ensamblando piezas de diversos países, la industria cárnica genera valor al desarticular la media res y colocar cada corte en el destino que mejor lo pague.

En ese sentido, acceder a mercados de alta exigencia sanitaria otorga un aval fundamental para abrir nuevos destinos. Como proyección a futuro, Bifaretti citó análisis de la OCDE y la FAO que señalan a países como Indonesia, Singapur y Malasia entre los de mayor crecimiento en el consumo de carne, donde será clave jugar con certificaciones de calidad como la certificación Halal.

Finalmente, instó a los productores a superar la distinción entre producir para el mercado interno o para la exportación, remarcando que la cadena debe buscar siempre la mejor integración de la media res combinando ambas alternativas comerciales.