Durante el encuentro realizado en Cañuelas, la directora de la Asociación Argentina de Angus y delegada de CARBAP, Patricia Iglesias, ponderó las inversiones en mejoramiento bovino, al tiempo que ratificó el reclamo gremial por la eliminación de las retenciones y expresó su preocupación por los cambios en el esquema de vacunación contra la aftosa.
En el marco de la Exposición Angus de Primavera desarrollada en el predio de Cañuelas, Patricia Iglesias, directora de la Asociación Argentina de Angus y delegada de CARBAP por la Sociedad Rural de Bolívar, analizó la actualidad técnica y gremial del sector. La dirigente resaltó el trabajo de cabañeros y productores que invierten en el mejoramiento del rodeo y sostuvo que «la genética es lo que hoy nos da mejores marbling, mejores carnes para exportar y mejor rendimiento en los terneros».
Iglesias destacó además el marco de participación en las instalaciones inauguradas hace tres años, señalando que se trata de una inversión importante abierta a todas las razas y que funciona como un espacio clave para exhibir las mejores líneas genéticas hacia el cierre del año.
Reclamo por retenciones e impacto impositivo
En materia de política gremial, la referente reafirmó la postura de las entidades del campo respecto al esquema tributario que pesa sobre la producción agrícola y ganadera, insistiendo en que los derechos de exportación deben reducirse a cero.
Al respecto, argumentó que las retenciones restan capacidad de inversión al sector y calificó a la medida como inconstitucional. «Desde el 2001 que venimos pagando retenciones. El campo no tiene por qué bancar el presupuesto nacional. No pretendemos desfinanciar a nadie, pero las retenciones no son buenas para la ganadería, ni para el cereal, ni para nada«, afirmó, al tiempo que expresó su expectativa de que el tributo finalice hacia 2028, conforme a los planteos del presidente Milei.
Preocupación por la sanidad y el esquema de vacunación
Otro de los puntos centrales abordados por Iglesias fue el debate en torno a la sanidad animal, la obligatoriedad de las dosis y el paso a una sola vacunación anual contra la fiebre aftosa. Desde la perspectiva gremial de CARBAP, defendió el rol histórico de las fundaciones sanitarias y alertó sobre los riesgos de modificar abruptamente los esquemas de cobertura.
Sobre este aspecto, la dirigente detalló diversos factores de riesgo y de funcionamiento del sistema:
- Estatus sanitario y mercados: Advirtió que la aparición de un foco de aftosa resultaría «tremendo para el país y para los productores», ya que el cierre de mercados de exportación como China recortaría el ingreso de divisas necesarias para la infraestructura nacional.
- Fronteras y países limítrofes: Señaló que Argentina limita con países que aún presentan focos de la enfermedad y que las fronteras son demasiado extensas para garantizar un control absoluto sin vacunación.
- Rol de las fundaciones: Explicó que las fundaciones ejercen una labor solidaria al garantizar la vacunación de todo el rodeo, incluyendo a pequeños productores. Asimismo, indicó que ante un eventual evento sanitario, las veterinarias privadas deberían mantener congelado un 10% del stock de vacunas, lo que implica un capital significativo inmovilizado en refrigeración.
- Costo económico: Estimó que la aplicación de la vacuna representa un valor equivalente a tres kilos de novillo (tomando como referencia un valor de $7.000 por kilo), por lo que consideró que no constituye un costo desmedido en comparación con la tranquilidad sanitaria que aporta.
Finalmente, la directora de la Angus consideró que la reducción de dosis pareció responder más a una decisión «de escritorio» orientada a abaratar costos que a un criterio científico, concluyendo que la mayoría de los productores responsables prefieren mantener la protección del rodeo antes que avanzar de manera apresurada hacia la quita de esquemas de vacunación.