La producción de leche creció 5,2% en el primer semestre, pero los tambos enfrentan rentabilidades muy ajustadas

Pese al repunte productivo registrado en los primeros seis meses de 2026 y la recuperación de las exportaciones, el sector lechero mantiene una rentabilidad promedio de apenas 0,6% debido a la caída de precios al productor y un resultado económico global que sigue en terreno negativo.

La producción de leche en Argentina cerró el primer semestre de 2026 con un crecimiento del 5,2% acumulado. Sin embargo, a partir de abril comenzó a registrarse una desaceleración significativa impulsada por las intensas precipitaciones en gran parte de las cuencas lecheras. De acuerdo con el último informe de coyuntura elaborado por el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), durante junio se alcanzaron los 943,3 millones de litros (un 3,0% más que en mayo y +1,6% interanual), mientras que la producción de sólidos útiles (grasa y proteína) ascendió un 6,2% en el periodo enero-junio.

El reporte del OCLA advierte que la situación económica de las explotaciones continúa siendo muy compleja. A junio de 2026, la rentabilidad promedio de los tambos se ubica en un austero +0,6%. En el primer semestre del año, el establecimiento promedio facturó un 11,0% menos en moneda constante (y un 7,7% menos en dólares) a raíz de una baja en el precio recibido del 18,5%, valor que no llegó a compensarse totalmente con la mejora productiva del 9,2%.

A esta coyuntura se suma una reducción de la estructura: a junio se registraron 8.780 tambos y 1.527.750 vacas en el país, observándose que las unidades de mayor tamaño (que representan el 6% de los tambos) concentran el 31,3% del volumen total y sostienen el crecimiento, frente a una evolución menos favorable de las pymes lácteas. En materia de calidad promedio, junio cerró con un 3,95% de grasa, 3,57% de proteína, 83 de UFC y 367 de RCS.

Precios al cobro, costos y participación en la cadena

En los últimos dos meses, los precios al productor ajustaron al ritmo de la inflación y los costos crecieron por debajo, generando un leve alivio en la relación de ambas variables. No obstante, las brechas financieras continúan condicionando al eslabón primario.

Durante junio, el precio efectivamente percibido por el productor fue de $518 por litro, mientras que el valor de referencia necesario para cubrir plenamente los costos de producción se fijó en $579/l. En tanto, el poder de compra promedio de la industria se situó en $546/l.

En materia de distribución de valor, la participación del tambo en el precio final de la cadena cayó al 31,0% (y un 51,3% sobre el valor de salida de fábrica), mientras que la industria mejoró levemente su posición. Para el conjunto del sistema lácteo, el OCLA estimó un resultado económico global negativo, con pérdidas acumuladas de $32.807 millones a abril.

Industrialización, mercado interno y stock

En el acumulado enero-junio de 2026, la elaboración de productos aumentó un 3,0% y los litros equivalentes procesados subieron un 3,5%. Destacó una menor participación de leches fluidas, estabilidad en leches en polvo y un avance sostenido en la elaboración de quesos. Por su parte, los stocks continuaron reduciéndose: en junio las existencias llegaron al equivalente de 672 millones de litros, un 18% por debajo del año anterior y casi un 34% inferior a los niveles del inicio de 2026, caída que fue más notoria en las leches en polvo.

Respecto al destino de la materia prima, el 70,2% se dirigió al mercado interno y el 29,8% al circuito de exportación. Tras una caída del consumo doméstico cercana al 15% en 2024, entre 2025 y 2026 se observa una recuperación, estimando para este año un consumo de 185 a 188 litros por habitante al año, caracterizado por el volcado hacia productos más básicos y canales de cercanía por sobre grandes supermercados. Entre enero y junio, los valores de salida de fábrica y los precios minoristas subieron por debajo de la inflación general (19% frente al 34%) y de la media de alimentos y bebidas.

Impulso exportador enfocado en leches en polvo

En el plano del comercio exterior, junio registró una suba del 38,4% interanual en el volumen exportado medido en litros equivalentes. El acumulado del primer semestre estuvo liderado por las leches en polvo (+35,9% en volumen) y los quesos (+16,6%). Pese a que los valores internacionales se mantuvieron inferiores a los de hace un año, el mayor volumen consolidó la tendencia creciente del valor total exportado. Brasil se mantuvo como el principal comprador con el 50% de las operaciones, seguido por Argelia y Chile.

Por último, el OCLA repasó el contexto del mercado internacional de futuros de leche en polvo entera (LPE), donde los contratos muestran mayor estabilidad en el rango de los 3.500 US$/tonelada, previendo mayor oferta con el avance de la campaña en Nueva Zelanda y Australia, lo que limita subas marcadas a corto plazo a la espera de cómo responda la demanda global en las próximas subastas.