Un informe de Rosgan en base a datos del BCRA reveló que los préstamos a empresas de cría bovina se triplicaron desde inicios de 2024.
De acuerdo con un informe elaborado por el mercado ganadero Rosgan, sobre la base de los saldos de deuda por actividad económica publicados por el Banco Central de la República Argentina (BCRA) al cierre del segundo trimestre, el endeudamiento de las empresas ganaderas alcanzó su nivel máximo de los últimos 20 años, superando las marcas registradas entre fines de 2017 y comienzos de 2018.
De esta manera, el stock de préstamos otorgados a firmas dedicadas a la cría de ganado bovino (excepto cabañas) ascendió a U$S 1.562 millones. La cifra representa una expansión del 38% en el primer semestre y un crecimiento interanual del 47%. En términos absolutos, el volumen de deuda prácticamente se triplicó desde comienzos de 2024, momento en el que se ubicaba por debajo de los U$S 500 millones.
Uno de los cambios estructurales más notorios radica en la composición monetaria de los pasivos, por un lado, la Participación de la moneda extranjera, donde el 43% de los saldos adeudados está nominado en dólares, un salto significativo frente al 30% registrado un año atrás, el 22% de mediados de 2024 y menos del 10% durante los dos años previos.
Por otro lado, la tasa real negativa en dólares, ya que Con una tasa promedio del 6% anual en moneda extranjera y una inflación en dólares del 7,5% anual por la estabilidad cambiaria, el costo financiero real se ubicó en terreno negativo (-1,6% anual). Mientras que el costo del dinero en pesos, la tasa promedio rondó el 53% anual frente a una inflación cercana al 33%, arrojando un costo financiero real positivo en torno al 15% anual.
Ademas, el subraya que el incentivo para apalancar decisiones productivas se sostiene en la evolución de los precios de la actividad. Durante el último año, el valor del ternero creció un 68% nominal, ubicándose claramente por encima del costo promedio del crédito en pesos (53% anual). Esta brecha positiva, consolidada a lo largo de los últimos tres años, fortalece el atractivo de tomar deuda para inversión.
No obstante, el análisis advierte sobre dos factores condicionantes hacia adelante: el incremento del riesgo cambiario en la antesala de períodos electorales y la necesidad de adecuar los plazos de amortización a los ciclos biológicos de la cría vacuna para consolidar una oferta ganadera sostenible en el largo plazo.